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Dustin y el método de observación: ¿Quién es Tammy?

Summary:

—He estado pensando —inició Dustin y se tomó unos segundos antes de seguir hablando—. Will es lindo, ¿no crees?
La manera en que Mike se irguió y giró su cabeza hacia él lo preocupó por un segundo. No escuchó algún crujido, aun así la duda de que pudo haberse quebrado el cuello con la rapidez con la que volteó dejó a Dustin un poco alarmado.
—¡¿Qué?! —exclamó Mike elevando la voz, al darse cuenta se aclaró la garganta—. ¿Qué dijiste?

O: Dustin descubre quién es Tammy, la evidencia muestra que Will es correspondido. Dustin hace su misión personal que ambos se confiesen antes de que termine el verano.

Notes:

helloooouu!! tenía este borrador desde hace semanas, hoy decidí mejorarlo lo más que pude.

Jane está viva, me niego a llamarla Once jaja. Se supone que el fic tiene comedia (creo que fallé un poco, hice mi mejor intento) parte de que ella esté viva es que no puedo hacer comedia si Jane está muerta xd

IMPORTANTE:
Jane y Mike terminaron al final de la temporada 4, el beso de la temporada 5 no existe ni la escena del vacío.
El gobierno los dejó en paz, no es importante para la trama XD, solo ya no existen y no son problema. Si en el show hicieron eso, yo también puedo.

Disfruten:)

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

En el Top de cosas que Dustin extrañaría cuando se fuera a MIT se encuentra: la lasaña de la Sra. Wheeler y molestar a Ted.

Especialmente molestar a Ted. Lo podría hacer cuando regresara a Hawkins en vacaciones.

Después de varias horas jugando a D&D en el sótano de Mike con sus amigos, Dustin regresó a su casa y se preparó para dormir. Se removió por varios minutos en su cama, tratando de encontrar alguna posición cómoda para conciliar el sueño. Tal vez quedó demasiado satisfecho por la cena, pudo ser que pedir dos raciones de comida no fue muy buena idea.

Su mente, sin poder evitarlo, divagó a las decisiones de sus amigos sobre la Universidad. Muy en el fondo sí esperaba que cada uno eligiera su camino. Max quería el calor de California y Lucas, por supuesto, decidió seguirla; Will estaba emocionado por ir a Nueva York, Jonathan, al parecer, tuvo mucha influencia en la decisión; Mike se quedaría en Hawkins… Dustin tuvo que preguntarle el por qué. Hawkins fue y será su infancia pero vivió un infierno ahí, si fuera Mike estaría huyendo del lugar. Lo estará haciendo cuando se vaya a Massachussets. Cada uno sufre como quiere, concluyó Dustin.

Jane era la única que no eligió una Universidad, no sabía qué quería hacer con su vida, decidió y Dustin la citó: “descubrir el mundo antes de convertirse en un adulto aburrido”, lo que sea que signifique. Entonces, Jane se volvería mochilera, algo así.

Estaba en un terreno peligroso… Depresivo… Tal vez no tanto así, aceptó que eso fue un poco dramático. Estarían bien, es parte de crecer, supuso. Recordó que sus amigos habían prometido reunirse varias veces en el año, las fechas confirmadas fueron: en las vacaciones de verano; cuando el calor estuviera insoportable, y en inverno; cuando el sol no se asomaba ni de chiste y las nubes cubrieran todo el lugar.

Hablando de nubes, que son grises cuando llueve… Hacía mucho que no veía su camisa color gris que había usado hacía unas semanas atrás, ¿su madre la habrá lavado? No recordaba verla en su closet esa mañana. Tenía un par de agujeros pero le funcionaba de pijama, era cómoda, su mamá no parecía entender eso… Esperaba que no la haya tirado a la basura.

¡El bote de basura! Cómo la vez que él y los demás sacaron un papel el primer día que llegó Hawkins para descubrir que Max escribió acosador en ese papel. Lo aceptaba, eso sí le dio un poco de vergüenza… ¿Ella todavía recordaría eso? Era un niño, no pensaba las cosas muy bien…

Así como cuando adoptó a un Demodog… No fue su mejor momento tampoco, pudo admitirlo. Fue peligroso, lo bueno fue que Steve ayudó. Fue bueno saber que esa vez Steve haya ayudado en algo. Por fin entendió que no debería seguir coqueteando con Nancy. Gracias a Dios.

Ya no era un niño, ya era un adulto, entendía las cosas mejor. Como lo importante que fue para Will confesar que no le gustaban las chicas y que su crush fue un chico llamado Tammy. Era un nombre algo extraño. Pero Dustin y los demás habían visto cosas más extrañas, habían estado en otra dimensión. Ese nombre no le sorprendió.

Lo único que sí fue que Will tuviera un crush… Will nunca mostró interés en nadie, ahora sabe por qué, y se preguntó qué tipo de persona sería Tammy. No recordaba haber conocido a una persona con ese nombre, lo recordaría. Tal vez era un apodo. Will era un poco misterioso en eso. Y… Bueno, Dustin no podía dejar de preguntarse, con una chispa de curiosidad que creció dentro de él de un segundo a otro, quién es Tammy.

¿Will le contestaría si le preguntara?

Ni siquiera se dio cuenta cuando cayó dormido, a la mañana siguiente, la idea de Tammy no lo abandonó. Tomó su bicicleta y pedaleó hasta la casa nueva casa de los Byers. Esa que consiguió Hopper para que pudieran vivir todos juntos después de derrotar a Vecna. Al parecer la Sra. Byers no quería seguir incomodando a la Sra. Wheeler.

Al estar en frente de la puerta, tocó con insistencia, tal vez un poco desesperado. ¿Por qué no le abría? Ya era tarde. Ya había rayos de sol iluminando Hawkins. En realidad, no vio la hora cuando salió de su casa. Su mano se detuvo cuando la puerta de abrió y un confundido y medio dormido Will apareció en su visión.

Will se talló los ojos varias veces… ¿Estará pensando que Dustin es una ilusión?

—¿Dustin?

—¡Will! ¡Amigo! —exclamó Dustin con felicidad—. ¿Por qué te tardaste tanto en abrir?

Will parpadeó, se tomó unos segundos para responder.

—Eh… son las siete de la mañana —dijo Will con el ceño fruncido—. ¿Por qué estaría despierto tan temprano en vacaciones?

¡Las siete!

—No es tan temprano —respondió Dustin, Will le lanzó una mirada—. Tal vez un poco… No vi la hora.

Will soltó un suspiro y se hizo a un lado.

—No te preocupes. Pasa, Hopper y mi mamá ya se fueron a trabajar.

—Gracias, amigo.

La casa estaba en silencio, se quedó a mitad de la sala.  ¿Debería sentarse?

—¿Están Jonathan y Jane? —preguntó Dustin con curiosidad y volteó a ver a su alrededor.

—Si, están dormidos, creo… Si es que no los despertarse —acusó Will sin mucha maldad—. Bueno, a mí sí me despertaste.

—Ups.

—Está bien —dijo Will derrotado—. ¿Qué te trae tan temprano que no pudo esperar?

—Nada —dijo Dustin encogiéndose de hombros—. Solo quería visitar…

Y tal vez saber quién es Tammy, pensó Dustin.

—¿Nada? —contestó Will entrecerrando los ojos.

—Nada —confirmó Dustin asintiendo varias veces.

Will estaba a unos metros de distancia, sin sentarse. Dustin se cuestionaba como sería adecuado abordar el tema. El sonido de su estómago se escuchó tan fuerte que estaba seguro de que Will también lo hizo tan solo ver que levantó una ceja.

—No desayuné —admitió Dustin con una sonrisa apenada.

—¿Quieres algo? —preguntó Will educado—. Puedo preparar algo rápido… Ya que estoy despierto.

—Serías el mejor amigo del mundo —contestó Dustin ignorando la última frase—. Estoy hambriento.

El ruido de su estómago volvió a resonar por el lugar, Will negó con la cabeza y se dirigió a la cocina. Dustin lo ayudó a preparar un desayuno sencillo, huevos con un poco de tocino. Se felicitó por no quemar nada esta vez, Will era bueno dando instrucciones. Su mamá no tanto. Hicieron más que para dos personas, Will dejó comida preparada para cuando Jonathan y Jane se levantaran.

Dustin agarró valor cuando estaban sentados en la mesa.

—Por cierto, ¿te acuerdas del día que vencimos a Vecna? —preguntó Dustin con cuidado, Will asintió y tomó su vaso de jugo para llevárselo a la boca—. ¿Quién es Tammy?

Will se atragantó, se le escapó un poco de jugo y tosió varias veces. Tal vez debió esperar que no tuviera nada en la boca. Dustin le pasó una servilleta, esperó paciente a que Will dejara de toser.

—Lo siento —dijo Dustin.

Will se aclaró la garganta.

—No te preocupes.

Will era una persona muy considerada, si hubiera sucedido con Mike, probablemente se quejaría hasta el cansancio. En caso contrario, Will se tomó varios segundos antes de preguntar:

—¿Por qué quieres saber quién es Tammy?

Dustin se encogió de hombros.

—Nada más.

—No fue nadie importante —dijo Will bajando la mirada a su desayuno—. Ya pasó.

Dustin quería saber.

—Me acordé y no pude dejar de pensar en eso —confesó Dustin con honestidad y su curiosidad empezó a hablar por él—. ¿Fue la primera persona que te gustó? ¿Se llama Tammy o es un apodo? ¿Lo conocemos? ¿Qué fue lo que te gustó de él? ¿Cómo es? ¿Estuvo en la escuela con nosotros? ¿Lo—

—La verdad no quisiera hablar sobre eso —interrumpió Will con firmeza levantando la mirada—. Es algo que ya pasó.

Dustin parpadeó.

—Okay… Si ya pasó no tiene nada de malo que lo digas, ¿no?

Will apretó los labios.

—Digo —continuó Dustin—. Tu conociste mi primer crush con Max, pensé que tal vez también quisieras hablar de eso.

—No quiero hablar de eso.

—Tal vez te haría sentir mejor sacarlo de tu pecho —intentó Dustin de nuevo.

—Tal vez no —dijo Will juntando ambas cejas—. Tal vez no quiero que sepan quién es.

—¿Por qué?

—Porque no.

Ambos se quedaron callados, Dustin le lanzó varias miradas a Will, quien no apartó la vista de su plato.

—Pero quiero saber —dijo Dustin consciente de que sonaba como un berrinche—. Somos mejores amigos.

Will hizo una mueca extraña, desapareció al segundo.

—No Dustin.

—¿Por lo menos puedo saber si Tammy es su nombre o un apodo? —pidió Dustin juntando las palmas de sus manos—. ¿Por favor? Solo eso.

Will dejó salir un largo suspiro.

—Era una referencia de otro caso. Tammy es el nombre de otra persona, no es el nombre de mi crush —confesó Will derrotado.

—¿Referencia de quién?

—No puedo decirte, es privado.

Eso lo hizo peor. La curiosidad de Dustin no desapareció, Will la empeoró.

—Will…

—Dustin…

—Okay, tú ganas. No me digas quién es, no quiero saber —mintió Dustin con los brazos cruzados.

—Gracias —contestó Will con alivio.

El segundo nombre de Dustin era Determinado. Will no habrá querido decirle; que haya ganado una batalla, no significa que ganó la guerra. Buscaría otra manera de que Will confesara quién era su crush. Antes de que pudiera preguntar algo más, Jane apareció con los ojos entrecerrados y el cabello despeinado.

—Buenos días —dijo Jane, se dejó caer en una de las sillas, recargó su rostro en una de sus manos.

—Buenos días. ¿Quieres desayunar? —preguntó Will hacia Jane, ella asintió con una leve sonrisa.

La mejilla de Jane todavía tenía una marca de la almohada, su cabello estaba desordenado, varios risos caían en su rostro, no se dio cuenta cuando Will ya había puesto el desayuno en frente de ella. Con dificultad removió sus ojos de ella, y alternó su mirada entre Will y Jane mientras siguieron conversando.

Cuando ninguno de los dos le prestaba atención, Dustin miraba de reojo a Jane un par de segundos más de lo necesario.

Horas más tarde, los tres terminaron en la casa de Mike para pasar el rato. Lucas y Max ya estaban ahí, se quejaron de que llegaron tarde. Dustin protestó de regreso, porque ni siquiera habían puesto un horario. Mike no pareció quererse levantar de ese sillón y terminaron viendo un par de películas. Y aunque estaba prestando atención, su mente no dejaba de pensar en Tammy.

De verdad, ¿por qué tanto misterio?

 

 

 

Bueno, el Sr. Clarke había dicho que debía ser curioso, ¿cierto?

Lo estaba haciendo por la ciencia.

Por la ciencia.

Dustin hizo —mentalmente— un método de investigación para satisfacer su duda:

Pregunta: ¿Quién es Tammy?

Hipótesis: Pendiente.

Experimentación: Pendiente.

Análisis de datos: Pendiente.

Teorías: Pendiente.

Conclusión: Pendiente.

Will era tan reservado que no tenía nada de información, ni siquiera para formular una hipótesis.

Primero tenía que investigar.

 

 

 

La cara aburrida de Ted fue lo primero que vio Dustin en cuanto la puerta de la casa de los Wheeler se abrió.

—¿Qué haces aquí? —preguntó Ted con tono cansado.

—Vengo a ver a Mike. ¿Está aquí? —preguntó Dustin dando una mirada dentro de la casa.

—¡Karen! —gritó Ted volteando su cabeza ligeramente—. ¿Está Mike?

—¡Sí! ¿Cómo no va a estar aquí si son las ocho de la mañana?

—Sí está —informó Ted como si Dustin no hubiera escuchado también.

—Okay, gracias —contestó Dustin y se autoinvitó a pasar por un hueco que dejó Ted al abrir la puerta—. ¡Buenos días, Sra. Wheeler!

—¿Dustin? —dijo la Sra. Wheeler con el ceño fruncido y continuó—. ¡Buenos días!

—Iré a ver a Mike —dijo Dustin sin detener su paso.

—¡Oh! Claro… ¿Le puedes avisar que baje a desayunar?

—Sí.

—También estás invitado, por supuesto —dijo la Sra. Wheeler con una sonrisa.

—No me lo perdería por nada —contestó Dustin alzando la voz en las escaleras.

Tocó varias veces la puerta de Mike pero solo obtuvo silencio de regreso, unos minutos después la abrió de un portazo. Mike estaba todavía acostado en su cama, tapado hasta la cabeza, Dustin no lo pensó dos veces e hizo lo que cualquier amigo haría: se aventó a la cama sobre Mike.

—¿Qué? —dijo Mike parpadeando varias veces.

—¡Mike! ¡Amigo! ¡Ya es hora de desayunar! —exclamó Dustin con una gran sonrisa en el rostro.

—¿Dusin? ¿Qué haces aquí? ¿Desayunar? —preguntó Mike confundido mirando a su alrededor.

—Vine a visitarte… Por cierto —dijo Dustin deteniéndose un momento— ¿Cómo sabes cuando Will miente?

—¿Qué?

—Sí, qué hace cuando miente —repitió Dustin.

—¿Por qué quieres saber eso? —preguntó Mike con los ojos entrecerrados.

—Por… Quiero saber… Porque le prometí un comic a Will pero no me quiere decir cual quiere, me dijo que el que sea está bien, ya sabes como es.

—Ah. Sí, claro. Probablemente quiera el comic de edición especial de los X-Men Classic—

Dustin hizo una mueca de fastidio y lo interrumpió.

—Ajá, sí. Qué tal que no, mejor dime cómo sabes que miente.

—Estoy seguro de que ese es el comic que quiere —contestó Mike con certeza.

—¿Qué tal que quiere otro que tengo? Le puedo dar dos…

Mike lo consideró un segundo y soltó un suspiro.

—Está bien…

 

 

 

Dustin no esperó el desayuno de la Sra. Wheeler, era un sacrificio que estaba dispuesto a pasar con tal de conocer quién era el crush de Will.

—¿Otra vez? —preguntó Will sorprendido al abrir la puerta.

—Amigo, me alimentaste y cavaste tu propia tumba. Me vas a tener aquí todas las mañanas para desayunar —contestó Dustin encogiéndose de hombros.

Will, derrotado, lo dejó pasar. La idea de desayunar pancakes no tuvo nada que ver con que la Sra. Wheeler también los preparó en su casa.

—¿Recuerdas a Kevin? —preguntó Dustin con el plato medio vacío.

Tal vez los pancakes de la mamá de Mike hubieran estado mejor. No se quejó, ambos hicieron su mejor esfuerzo por cocinarlos.

—¿Kevin? —contestó Will desconcertado.

—Si, el chico que estaba con nosotros en la escuela se sentaba a atrás de ti.

—Ah, sí, lo recuerdo.

—¿Él fue tu crush?

—¿Qué? —preguntó Will, sus cejas se alzaron.

—¿Él fue tu crush? —repitió Dustin un poco más fuerte.

—¡No! ¿Por qué piensas eso?

—No sé, pensé que quizá era tu tipo —dijo Dustin y se detuvo un poco para pensar en alguien más—. ¿Qué tal Daniel?

—¿Quién es Daniel?

—Estuvo con nosotros en clase, ¿no lo recuerdas?

—No.

—¿Mark?

—Dustin, basta. Ni siquiera sé quién es Mark.

—Ya sé, ¡James! —exclamó Dustin señalando a Will con una de sus manos.

Will bajó su cubierto con cuidado y lo miró con incredulidad.

—¿Vas a decir todos los nombres de las personas con las que hemos compartido clase?

—¿Tal vez?

—¿Por qué? —preguntó Will con seriedad.

—Quiero saber quién es Tammy.

—No te voy a decir, Dustin.

—¿Por qué?

—Porque no.

Jonathan apareció en el comedor y Dustin dejó de insistir, el hermano de Will siempre ha sido muy sobre protector con él y a veces podía tener una mirada muy amenazante. Extrañamente, cuando bajó Jane, Dustin olvidó el tema.

Fue un rotundo fracaso, pero no desanimó a Dustin ni un poco. Si tenía que jugar adivina quién con Will, lo haría.

 

 

 

La mañana siguiente se repitió el proceso, está vez Will parecía más despierto, tal vez se tomó la amenaza —auto invitación— de Dustin en serio. La Sra. Byers les había dejado el desayuno preparado, Will solo calentó la comida mientras conversaban animadamente sobre otros temas.

Pero Dustin, por supuesto, sacó de nuevo el tema.

—¿Cuál es tu tipo? —preguntó Dustin con una sonrisa amigable.

—¿Perdona?

—Tu tipo, ¿cómo te gustan las personas físicamente?

—No tengo un tipo —dijo Will desviando la mirada.

—Es imposible, todos tienen un tipo.

—¿Cuál es el tuyo? —preguntó Will cuando regresó la mirada con una ceja alzada.

—Yo pregunté primero.

 Will se encogió de hombros.

—No sé, solo me ha gustado una persona.

—Bueno, ¿cómo es él?

—No te voy a decir —repitió Will obstinado.

—Por favor, Will.

—No.

—¿Es alto?

Will abrió los ojos ligeramente pero su expresión se compuso de inmediato.                                   

—No.

Negó demasiado rápido, notó Dustin.

—Okay. ¿Es más pequeño que tú?

Will se encogió los hombros, no hizo ningún cambio de expresión. Jane se sentó a lado de él unos minutos después y los hombros de Will bajaron un poco.

Estaba tenso y Dustin se dio cuenta.

 

 

 

Dustin ni siquiera parpadeaba cuando le preguntaba a Will sobre el tipo de persona que podría gustarle.

—¿Es rubio?

—No.

—¿Pelirrojo?

—No —contesto Will con cansancio.

—¡Tiene el cabello oscuro!

La mirada de Will se desvió.

—…No.

Bingo.

 

 

 

Al día siguiente:

—¿Tiene ojos verdes?

—No.

—¿Negros?

—No —contestó Will rascándose un poco la nariz.

 

 

 

Y al siguiente:

—¿Es de California?

—Sí —dijo Will rodando los ojos y se acomodó el cuello de su playera.

—Mmm… ¿Es divertido?

—Sí.

Obtuvo su primera respuesta positiva y verdadera, pero no era lo que esperaba.

 

 

 

En su casa, Dustin se tumbó en su cama con un suspiro.

Hipótesis:  El crush de Will era un tipo alto, cabello oscuro y ojos negros. Divertido. No de California, entonces... Hawkins.

Eso lo haría más fácil, Dustin solo tenía que hacer que Will se relacionara con personas que tuvieran esas características. Sencillo, simple… O eso esperaba. Estaba por dar paso a la experimentación y admitió que estaba un poco nervioso.

 

 

 

Estando en el sótano de Mike con sus amigos, Dustin sugirió ir al arcade. En serio, ya deberían de reunirse en otro lugar, necesitaban luz del sol. Todos estuvieron de acuerdo con la idea. Bueno, casi todos, para sorpresa de nadie, Mike se resistió a salir de su cueva.

—Pero aquí tenemos todo para divertirnos —se quejó Mike con brazos cruzados.

—Voy a perder vitamina D si no veo el sol —contestó Max.

—Vas a desaparecer si no te da el sol —dijo Dustin.

Mike lo ignoró como el mal amigo que era.

—Creo que sería divertido —dijo Will y miró a Mike con una sonrisa—. ¿Podrías intentarlo un poco? Si no te gusta, nos podemos regresar.

Mike ni siquiera lo pensó para aceptar.

 

 

 

El arcade estaba lleno de personas, sus amigos eligieron diferentes juegos tan pronto entraron y Dustin se quedó atrás recorriendo el lugar con la mirada. Sonrió cuando encontró su primera víctima, es decir, posible crush.

—¡Brian! —exclamó Dustin caminando hacia él—. ¿Qué te parecería jugar con nosotros?

Brian era un chico con las características que supuso era el tipo de Will, solo quizá no tan alto, un par de centímetros más que Will. Todo era prueba y error, Dustin tomaría cualquier cosa. Brian aceptó, tal vez un poco dudoso, Dustin desechó esa reacción y emocionado fue hacia Will. Lo tomó de la muñeca y lo arrastró hacia el juego donde estaba Brian.

—Will puede jugar contigo, es buenísimo en ese juego —dijo Dustin empujando un poco a Will hacia Brian.

Brian lo estabilizó mientras que Will lo miró confundido. Siendo la buena persona que siempre era, Will no se negó y jugó con Brian. Dustin los miró por unos momentos, Will estaba actuando normal, no se veía nervioso, no había emoción. Tal vez estaba apenado de que Dustin estuviera ahí, por lo que regresó con sus amigos; Lucas y Max se habían enfocado en uno de los juegos mientras que Jane lo miraba con curiosidad y Mike con enfadado.

—¿Qué? —preguntó Dustin a la defensiva.

—Will estaba jugando conmigo, y ahora está jugando con el tipo ese —se quejó Mike—. ¿Por qué lo obligaste?

—No obligue a nadie. Will quiso jugar por su cuenta.

—Vi cuando te lo llevaste —dijo Mike dándole una mala mirada.

—Viste mal —contestó Dustin con seguridad.

—Pero Will—

—Pero nada —interrumpió Dustin volteando a Jane con una sonrisa—. Jane todavía tiene dudas de como jugar, ¿cierto?

—Sip. Aún no soy muy buena.

Dustin podría enseñarle como jugar todos los juegos que ella quisiera.

—Mike ayúdame a enseñarle, deja que Will haga amigos.

Mike no respondió de inmediato, dio una última mirada a Will, quien parecía entretenido con Brian y finalmente aceptó con un movimiento lento con su cabeza. Dustin no le dirigió la mirada a Mike, sin embargo, sintió los ojos de este en su nuca en todo el rato. Ver a Jane ayudó un poco.

Cada tanto, daba un vistazo hacia Will y Brian, no hubo ningún cambio en la actitud de Will en lo absoluto.

 

 

 

El gran discurso de Dustin en la graduación había hecho que varias personas se acercaran para invitarlo a fiestas; Stacey lo invitó de nuevo y esta vez Dustin aceptó. Sus amigos estuvieron de acuerdo en cuanto lo mencionó, con excepción de una persona.

—No me gustan las fiestas —dijo Mike, su expresión delataba disgusto.

—Ni siquiera has ido a una —contestó Lucas sin darle una mirada.

—Sé que no me van a gustar.

—Solo será un rato, podemos ir, ver cómo es y regresarnos si no nos gusta —Dustin trató de convencerlo, recibiendo otra respuesta negativa de Mike.

—¿Quieres ir Will? —preguntó Max de repente.

—Um, tal vez —contestó Will, de reojo dio un vistazo a Mike—. Si Mike no quiere, no tengo problema en no ir.

—Aw Will, siempre tan considerado —dijo Max y se giró hacia Mike con la ceja arqueada—. ¿En serio, Mike? ¿Vas a dejar que Will se ponga triste porque no puede ir a la fiesta solo porque tú no quieres?

—No me voy a poner—

Max interrumpió a Will y continuó:

—No puedes ser tan desconsiderado con Will, él si quiere ir.

—Yo nunca he ido a una fiesta—comentó Jane.

Todos se quedaron en silencio por un momento.

—¿Ves Mike? Solo será un rato —dijo Max, pasando el brazo sobre los hombros de Jane.

—¿Por favor? —pidió Will y se puso del otro lado de Jane.

Mike soltó un suspiro y aceptó un poco renuente.

—Gracias Mike —dijo Will con una sonrisa y Mike le regresó el gesto.

Horas más tarde, en la casa de Stacey donde la música retumbaba por todo el lugar, Dustin eligió a otro candidato para su análisis: Chance. Ya habían pasado dos años desde su problema con Andy, Dustin ya había aceptado y superado el tema, ellos dejaron de molestarlo desde hace mucho tiempo y Dustin no mantenía ningún resentimiento. Además, Chance cumplía los requisitos.

En cuanto Mike desapareció para ir por una bebida, Dustin aprovechó para tomar a Will del brazo, obligándolo a caminar junto a él.

—¿A dónde vamos? —preguntó Will curioso, dejándose llevar.

—¡Chance! —gritó Dustin y el chico volteó hacia él con sorpresa.

—¿Hola? —contestó Chance, alternando la mirada entre Dustin y Will.

—¿Dustin?  —preguntó Will con incertidumbre.

Dustin se quedó por un momento con la mente en blanco y decidió aventurarse un poco.

—Chance, querías platicar con Will sobre… Sobre, ya sabes, lo que querías platicarle.

Chance se quedó viéndolo fijo, Dustin le hizo algunos gestos faciales, señalando con los ojos a Will, Chance frunció el ceño.

—¿Quierías hablar conmigo? —preguntó Will imitando el semblante de Chance.

Chance le dio una última mirada a Dustin, asintió y se dirigió hacia Will.

—Si... quería. Ya sabes, quería hablar, eh… arte. ¿Te gusta el arte, cierto?

—¡Si! —exclamó Will con una sonrisa.

¿Chance sabía que a Will le gustaba el arte? Raro.

Dustin se encogió de hombros, viendo como Chance preguntaba algunas cosas y Will contestaba entusiasmado. Con su meta cumplida, decidió alejarse a una distancia adecuada para observarlos sin que se dieran cuenta.

La conversación siguió, Will se empezó a expresar con sus manos y Chance se inclinó hacia Will, invadiendo un poco su espacio personal. Dustin parpadeó, su boca se abrió ligeramente.

—¿Qué está haciendo Will hablando con ese tipo?

La voz de Mike a su lado lo hizo brincar en su lugar, volteó de inmediato, Mike tenía su mandíbula tensa.

—¿Qué? —preguntó Dustin cuando recuperó su voz.

—¿Está molestando a Will? Tengo que ir—

Antes de que Mike pudiera moverse, Dustin lo tomó del brazo.

—No lo está molestando, solo están hablando.

—¿Cómo sabes?

—Mira.

Mike volteó hacia ellos, su ceño de profundizó aún más.

—¿No crees que está muy cerca? —preguntó Mike con dientes apretados.

—Bueno… Creo que a Chance le gusta Will.

—¿¡Que!?

Mike se soltó de su agarre, Dustin reaccionó de inmediato y alcanzó a retenerlo.

—¿Qué estás pensando hacer?

—Will no puede estar con ese tipo.

—¿Por qué no?

—Porque no —dijo Mike cortante—. Es peligroso.

Dustin volteó con duda, no había nadie prestándoles atención, aun así existía la posibilidad de que alguien mal interpretara todo, podrían ocasionar rumores no agradables para Will, Hawkins seguía siendo un pueblo muy pequeño.

Mike tenía razón.

—Okay, yo voy por Will, quédate aquí —contestó Dustin.

Chance volvió a hacer una expresión extraña y se despidió de ambos. En cuanto llegaron con Mike, no se le despegó a Will desde ese momento. Dustin se rindió y se quedó junto a ellos con Jane.

Si durante la noche fue por algunas bebidas solo para Jane era tema de nadie más que de él.

 

 

 

Dustin lo intentó varias veces más, dejó de insistir cuando Will pareció sospechar. No hubo ni un solo cambio en Will con ninguno de los chicos que habló.

Tenía que buscar otra táctica, quizá necesitaba un poco de ayuda.

Steve lo saludó efusivo, Robín a su lado, estaba distraída conversando con uno de los clientes de su trabajo provisional por vacaciones.

—¿Qué haces aquí? —preguntó Steve con una sonrisa.

—Nada… Quería un poco de ideas —dijo Dustin esperanzado.

—¿Ideas para qué?

—Para saber quién es Tammy.

—¿Qué? —preguntó Steve confundido.

—Sí —contestó Dustin con un suspiro—. Will no me quiere decir quién es Tammy.

—¿Thompson? —preguntó Robin apareciendo a su lado.

Dustin levantó una ceja y habló:

—¿Tammy Thompson? La chica que contaba horrible.

—Oye, no cantaba tan horrible —defendió Robin sin mucho esfuerzo.

—Cantaba horrible —dijo Steve, apoyándolo.

—Espera —dijo Dustin entrecerrando los ojos—. ¿Qué tiene que ver Tammy con Will?

—¿Qué? —preguntó Robin levantando ambas cejas—. Nada. Will no conoce a Tammy, no tiene nada que ver. Nada.

—¿No? —preguntó Dustin.

—No. Nada que ver —contestó Robin demasiado rápido.

Steve estaba extrañamente callado a su lado.

—Will dijo qué era una referencia de otro caso… Tu conociste a Tammy —Dustin se tomó un segundo para pensar—. ¿Sabes quién es Tammy? O sea, el Tammy de Will.

—No. No sé, ¿por qué sabría? No conozco tanto a Will. Por dios, no. No sé.

Dustin volteó a Steve, quién tenía una palma en el rostro mientras negaba con la cabeza.

—Sabes quién es el crush de Will —dijo Dustin con certeza, se acercó a ella.

—No —contestó Robin evadiendo sus ojos.

—Estas mintiendo.

—Dustin —intervino Steve con seriedad—. Si Will no te ha querido decir, tal vez es por algo, ¿no crees?

—No entiendo porque no querría decirme, somos mejores amigos.

—No sé por qué pero debes respetar la decisión de Will, si no quiere decirte es por algo, no lo presiones —persistió Steve.

La culpa se removió en el interior de Dustin, la curiosidad estaba siendo más fuerte. Si existiera una balanza imaginaria, estaría inclinada hacia la curiosidad. No. Hacia la ciencia. Era ciencia.

—Pero Robin sabe quién es y lleva menos tiempo conociendo a Will.

—Tal vez deberías observas más —contestó Robin encogiéndose los hombros.

—Robin —advirtió Steve.

—He observado —recalcó Dustin cruzando los brazos—. No ha mostrado interés en ningún chico que hemos conocido.

Robin frunció el ceño.

—Mmm… tal vez no tengas el radar.

—¿El radar? ¿De qué hablas? —preguntó Dustin juntando ambas cejas.

—¡De nada! —exclamó Steve, lo tomó de los hombros y lo dirigió hacia la salida—. Robin no te va a decir quién es. Will tampoco quiere decirte quien es. Deja el tema en paz.

Dustin rodó los ojos y se fue de ahí. No habían sido de mucha ayuda, algo le decía que estaba cerca. Si Robin sabía quién era el crush de Will, quería decir que los dos lo conocían, su muestra se reducía notablemente. Steve hizo énfasis en que Will no quería decirle.

¿Por qué no quisiera decirle?

 

 

 

Erica fue quien abrió la puerta y lo observó de arriba abajo.

—Lucas no está —dijo ella con desinterés.

—Está bien —dijo Dustin con rapidez y tomó la puerta que estaba por ser cerrada—. Te estaba buscando a ti.

—¿A mí? —preguntó Erica con una ceja alzada.

—¡Sí! Tal vez podrías ayudarme con algo…

—¿Por qué tendía que ayudarte?

—¿Por el bien de la amistad?

—No somos amigos —dijo Erica con disgusto.

—Jugamos juntos en Hellfire.

Erica rodó los ojos.

—¿Y? No somos amigos.

—¿Por favor?

—¿Qué me vas a dar? —preguntó Erka sus brazos cruzados sobre su pecho.

Dustin lo pensó por un segundo, esperaba no arrepentirse y dijo:

—Mi libro de juegos.

Erica pareció pensarlo por unos momentos.

—Trato hecho —dijo ella alzando la mano, Dustin le dio un apretón y sellaron el trato.

Después de que la Sra. Sinclar lo haya alimentado un poco, se dirigió a la sala con Erica.

—¿En qué puedo ayudarte? —preguntó ella sentándose en unos de los sillones.

Dustin tomó asiento a su lado.

—En el caso hipotético que una persona tuviera un crush en alguien y no quisiera decirte quien es, ¿por qué sería?

—¿Te gusta alguien? —preguntó Erica alzando ambas cejas.

—No, es un caso hipotético.

—¿Te gusta alguien y te rechazó?

—¡No! —exclamó Dustin—. Es un caso hipotético.

—Necesito más información —dijo Erica apática.

—No puedo darte más información.

—Entonces no te puedo ayudar.

Examinó a Erica por unos segundos y respiró profundo.

¿Qué podría salir mal?

Necesitaba más ayuda. Pidió perdón a sus amigos dentro de sí mismo y confesó. Ella parecía mirarlo como si fuera un estúpido.

—¿Qué? —dijo Dustin a la defensiva.

—¿Es en serio? —preguntó ella alzando ambas cejas.

—¿Sí?

—No puede ser, eres un tonto —dijo Erica y con una sonrisa burlesca continuó—. ¿Has pensado que puedes ser tú?

—JA. No. No puedo ser yo —contestó Dustin con tono obvio—. Que parte de alto, cabello oscuro y ojos negros no entendiste.

—Piensa… ¿Por qué no podrías decirle a alguien que te gusta?

Dustin no emitió respuesta. Poco a poco su mente empezó a trabajar. Era imposible que él fuera el crush de Will.

¿Por qué razón una persona no podría admitir que le gusta alguien? Porque gusta de ti, pero no era el caso de Dustin, no cumplía las características.

Además, Robín sabía. Espera. Eso significaba que Dustin también lo conocía. ¿Cuáles eran las personas que tenían en común Robin y Will? No eran muchos. Podría contarlo con los dedos de sus manos.

Espera.

Espera.

Will no podía decirlo porque esa persona era uno de ellos. Una persona alta, cabello negro y ojos oscuros.

Dustin soltó un jadeo.

—¿Lo resolviste? —preguntó Erica, parecía entretenida.

¿Ella sabía?

—¿Mike? —preguntó Dustin incrédulo.

Erica se encogió de hombros.

¿MIKE? Repitió mentalmente.

¿De verdad? ¿Mike?

Tenía que comprobarlo. Su cerebro llenó automáticamente la información de su investigación:

 

Experimentación: Finalizada. Se realizaron los experimentos con éxito, ninguno de los sujetos involucrados inicialmente fueron personas de interés de Will.

Sujeto de interés: Mike (¿Tammy?)

 

Necesitaba confirmar los datos directo con la fuente.

—¿A dónde vas? —preguntó Erica detrás de él.

—Con Will —contestó Dustin tomando su bicicleta.

—¿A qué?

—A comprobar que sea verdad.

—Es mala idea —dijo Erica con el ceño fruncido.

Dustin no contestó. Pedaleó lo más rápido que pudo a la casa de Will.

—¡Hola Dustin! —exclamó Jane sonriente en cuanto abrió la puerta.

El corazón de Dustin latió rápido, probablemente por moverse tan rápido en su bicicleta.

—Hola Jane —contestó Dustin con una sonrisa amplia—. ¿Está Will?

—No, está con Mike.

—Oh…

—Puedes esperarlo si quieres y nos hacemos compañía.

—¡Claro!

El cuerpo de Dustin vibraba de felicidad, tal vez la dopamina del ejercicio. Mientras conversaba con Jane podría preparase mentalmente para tener la conversación con Will.

Jane siguió conversando con él cuando llegó Will; no le permitió hacer ningún comentario y no iba a preguntar cuando estuviera ella. No estaba tan preparado como había pensado, retrasó un poco la conversación. Siguió analizando más a Will, esta vez estudiaba su comportamiento cuando se encontraba con Mike y fue como si un tercer ojo se hubiera abierto.

Mike hablaba y la atención de Will era absoluta hacía él, se reía de sus chistes más tontos y sonreía con ternura ante los comentarios más ridículos. Incluso Dustin —quien también era un nerd— no se reía de algunos pero Will lo hacía. Siempre se sentaban uno junto al otro, se separaban el lugar mutuamente. Mike siempre compraba algo para Will, tenía los dulces favoritos de este en su casa cuando veían alguna película en el sótano de Mike y no permitía que nadie tomara de esos dulces más que Will. Mike usaba ese tono de voz —suave y delicado— cuando se dirigía a Will. Mike podría estar alzando la voz o quejándose con alguno de ellos, pero el tono cambiaba de un segundo a otro si era Will.

Pudo verlo, la forma que Will reaccionaba en todo eso. ¿Cómo no pudo verlo antes?

Will tenía sus mejillas más rojas de lo habitual cuando estaba a lado de Mike. Su mirada en él duraba más tiempo del que sería normal y la sonrisa nunca abandonaba su rostro. Dustin entendió que todas las consideraciones de Mike hicieron que Will se enamorara.

Porque sí. Trató de ponerse en el lugar de Will —aunque le dio un escalofrío al pensarlo—, si cualquier chica hiciera todo eso por él, Dustin también estaría enamorado.

 

 

 

Dustin aprovechó su oportunidad cuando iban regresando a casa. Max invitó a Jane a su casa para una pijamada, en el camino se despidieron de Mike y Lucas dejando solos a Dustin y Will.

—¿Quieres quedarte un poco en mi casa? —preguntó Dustin con una sonrisa.

—Es tarde —dijo Will dudando—. No creo que mi mamá quiera.

—Puedes quedarte a dormir —dijo Dustin—. Hace mucho que no hacemos una pijamada.

—¿Con Mike y Lucas?

—No. Solo nosotros, tal vez podemos leer un par de comics que compré apenas…

Will lo miró extrañado.

—Tengo que avisarle a mi mamá —dijo Will después de un momento.

—Claro.

La mamá de Will aceptó sin mucha oposición. Mientras cenaban algo y Dustin le prestaba varios de sus comics, la hora de dormir llegó. No había sido capaz de decir nada.

No encontró el momento adecuado.

Después de que Dustin convenció a Will de que podrían compartir cama, y ambos estuvieran sentados en ella. Dustin tomó aire y se armó de valor.

—Will… Quisiera preguntarte algo.

—¿Sí?

—¿Recuerdas cuando te pregunté sobre tu crush? ¿Tammy?

—Te dije que no te iba a decir quién es —dijo Will con el ceño fruncido.

—Si, lo sé… Solo que —Dustin se mordió el interior de la mejilla y continuó—. Creo saber quién es.

—¿Qué? —exclamó Will y su rostro palideció.

Dustin tragó saliva.

—Es Mike… ¿Verdad?

No hubo palabras de Will por unos momentos, su rostro mostraba incredibilidad, ni siquiera parpadeaba.

—¿Verdad? —insistió Dustin.

—No —dijo Will débil.

—Amigo, he estado observando…

Dustin no continuó, los hombros de Will se tensaron.

—Has observado mal.

—No tiene nada de malo—contestó Dustin con voz tranquila.

La cabeza de Will se movió suave de un lado a otro, negando. Dustin se arrepintió de inmediato cuando lágrimas rodaron por las mejillas de Will.

—Mierda, lo siento Will—

—No, está bien —dijo Will limpiándose las lágrimas—. Lo siento, es asqueroso.

—¿Qué? —preguntó Dustin confundido.

—Es asqueroso —repitió Will evadiendo su mirada—. Enamorarte de tu mejor amigo.

—¡Claro que no! —exclamó Dustin y lo tomó de los hombros —. No es asqueroso Will, no puedes controlar de quien te enamoras.

—Pero no es normal —susurró Will.

—¿Quién lo dice? —preguntó Dustin desafiante.

No permitiría que nadie dijera algo mal de Will, incluso si era él mismo. Will tomó un respiro hondo.

—Está bien… Fue un crush tonto, no tiene importancia.

Dustin frunció el ceño.

—¿Por favor no le digas a nadie? —pidió Will, voz suplicante y vulnerable.

Las palabras no salieron. Dustin supo que llevó demasiado lejos el tema, asintió.

—Lo siento —dijo Dustin con sinceridad.

—Está bien.

Apagó la luz. Dustin no podía dejar de pensar en eso, la culpa lo golpeó fuerte, de alguna manera obligó a Will a confesar sus sentimientos. Debió hacerle caso a Steve. Aunque Will dijo que no tenía importancia, dijo que Mike fue un crush…

Las observaciones decían otra cosa.

—Will —susurró Dustin con mirada fija en el techo—. ¿Ya te dormiste?

—No —contestó Will en voz baja.

Dustin se giró hacia su amigo, la oscuridad de la habitación le impedía ver con claridad cualquier expresión que estuviera haciendo.

—Tú —Dustin se tomó unos segundos, debatiéndose si decirlo o no—. Todavía amas a Mike verdad.

—No dije nada de amar, Dustin.

El silencio volvió a reinar la habitación. La respiración se Will se turnó irregular. Dustin debió de cerrar la boca.

—Lo siento, Will —dijo Dustin con un nudo en la garganta—. De verdad.

—Está bien —contestó Will con voz acuosa.

Un picor apareció en los ojos de Dustin. Era injusto. Will era muy bien amigo, tener un amor no correspondido por Mike debió y debe ser muy difícil. Se prometió a él mismo dejar el tema en paz, pasaría el resto de las vacaciones disculpándose con Will.

Finalizó su investigación en ese momento.

Análisis de datos y conclusión: Will aún ama a Mike. Mike no le corresponde.

 

 

 

Se levantó más temprano que Will, dispuesto a hacer sentir mejor a su amigo, trató de hacerle el desayuno, Will apareció cuando había quemado dos huevos y se burló un poco de él.

—Si lo sigues intentando, podrás mejorar —comentó Will entre divertido y serio.

—Sí, claro —contestó Dustin no muy seguro.

Su madre bajó cuando dijo que el olor de quemado llegó a su habitación y los ayudó a terminar el desayuno.

Will regresó a su casa pero la culpa de Dustin no desapareció.

 

 

 

Los siguientes días, cuando Will quería hacer algo, Dustin era el primero en apoyarlo; si Will se le antojó algo de comer, Dustin se ofrecía para comprarlo; Dustin estaba al lado de Will para cuando él dijera que necesitaba algo, Dustin actuaba de inmediato.

—¿Todo bien? —preguntó Will con extrañeza.

—Claro… ¿Tú todo bien?

—Sí…

Will sonrió confundido. Dustin no volvería a tocar el tema de “Tammy”.

Sí Will quería jugar todos los días D&D, Dustin lo haría con tal de que su mejor amigo se sintiera mejor.

—Oye… ¿No estás demasiado pendiente de Will? —preguntó Mike guardando el tablero.

Habían terminado de jugar una partida. Los demás chicos habían decidido subir a la cocina de Mike para buscar algo de comer y Dustin se había quedado atrás a ayudar a Mike.

—¿Perdón?

—Sí —dijo Mike y pareció dudar un poco—. Siempre estás mirando a Will.

Dustin parpadeó.

—No entiendo.

Mike hizo un gesto frustrado con sus manos.

—Es que… No sé, de la noche a la mañana le empezaste a poner más atención a Will —dijo Mike y se giró para verlo—. ¿Por qué?

—Por nada —contestó Dustin demasiado rápido.

Mike entrecerró los ojos y lo analizó por unos segundos.

—Es raro —dijo Mike finalmente.

—¿Por qué es raro? Will es mi amigo.

—Si, pero no así.

—¿Cómo no así? —preguntó Dustin frunciendo el ceño.

—Pues así —dijo Mike con tono desesperado—. No sé – como… así, ya sabes, te preocupas mucho por él.

Okay. No estaba entendiendo nada.

—Me preocupo porque somos amigos… —dijo Dustin dudando si era la respuesta que esperaba Mike.

—Solo… Déjalo respirar.

¿Respirar?

—Okay —contestó Dustin fingiendo comprender a Mike.

Ambos se quedaron en silencio mientras guardaban las cosas. Los demás bajaron y Jane sonriendo le pasó un recipiente con palomitas, Dustin correspondió el gesto y dio un vistazo al asiento vacío a lado de Will. La mirada amenazante de Mike lo hizo pensar dos veces y mejor se quedó a lado de Jane. Era más agradable y Jane olía a flores.

Dustin no estaba prestando atención a la película. La conversación de Mike fue rara, de reojo volteaba hacía Mike, quien estaba sentado a lado de Will, prácticamente unidos de hombros a piernas. Mike pasó su brazo sobre el respaldo detrás de Will y se inclinó para susurrarle algo. Will sonrió y asintió, respondiendo en el mismo tono.

Mike dejó el brazo ahí y Dustin volvió a ver la pantalla.

Se rindió en entender la película cuando nuevos personajes aparecieron y dio de nuevo una ojeada a Mike. El brazo de Mike ahora estaba sobre los hombros de Will, inclinado hacia él, casi recargándose. Will no parecía ni parpadear.

Amigo, Mike, por favor, deja de hacer sufrir a Will, pensó Dustin frustrado.

En serio. ¿Por qué tenía que estar tan junto a Will siempre?

¿Cómo Will iba a superar su enamoramiento si Mike no lo dejaba en paz?

Los ojos de Dustin estaban fijos en la pantalla.

Mike siempre era él que buscaba sentarse a lado de Will, invadía su espacio personal, le hablaba con esa voz suave que solo era para Will, recordaba cosas que Will decía cuando los demás no. Mike lo decía como si fuera obvio que los demás lo supieran también. Nunca lo contradecía, le daba la razón siempre. Mike parecía renuente de que Will no estuviera cerca de él y estuviera con otras personas. Como en el Arcade o la fiesta.

Era como si Mike no pudiera soportar ver a Will con otra persona que no fuera él.

Tuvo una segunda revelación en ese momento.

Soltó un jadeo de sorpresa.

—¿Qué? —susurró Jane a su lado, alternando la vista entre la pantalla y Dustin con el ceño fruncido.

—¿Qué? —repitió Dustin.

—¿Pasó algo en la película? No vi que pasara algo interesante…

—No. Lo siento… Falsa alarma.

Jane asintió y puso su atención de nuevo a la pantalla.

Dustin se contuvo de mostrar alguna expresión o de soltar algún sonido.

Oh, dios.

Espera.

¿MIKE?

De cierta manera, era lógico que Will terminara enamorado de Mike. Pero los tratos especiales que tiene Mike a Will solo son para Will. Si es sincero con él mismo, Dustin nunca ha tratado a alguno de sus amigos como Mike trata a Will. Y los ama, son sus mejores amigos, pero esas actitudes no las tenían entre ellos.

Es más, Mike si siquiera trató así a Jane cuando eran novios.

¿Will tendrá alguna posibilidad? Por qué si era así y Will podría dejar de estar triste por su amor no correspondido, Dustin lo ayudaría. Tenía que seguir investigando:

Análisis de datos: Will aún ama a Mike. Mike no le corresponde (¿?) Falta información para confirmar los sentimientos de Mike.

 

 

 

Durante su investigación, Mike repitió varios patrones. Dustin decidió probar su teoría para confirmar los sentimientos de Mike. La puerta de la casa de los Wheeler fue abierta por la Sra. Wheeler, quien amable lo invitó a desayunar con ellos. Le pidió que despertara a Mike, Dustin gustoso aceptó.

Tal vez hizo un poco más de ruido del necesario. Un portazo, lanzarse a la cama y gritarle “buenos días” quizá no fue tan buena idea después de que Mike se levantara gritándole de regreso. Dustin pasó el desayuno molestando a Ted y a Mike a su paso.

Ambos terminaron en el sótano de Mike, Dustin volteaba a todos lados, pensando como sería bueno iniciar la conversación

—¿Qué? —preguntó Mike brusco cuando ninguno de los dos decía nada.

—¿Qué? —repitió Dustin por inercia.

—¿Por qué vienes tan temprano? —dijo Mike cruzándose de brazos—. Se supone que nos veríamos más tarde. Todos juntos.

—¿No puedo visitar a mi amigo?

Mike alzó la ceja y lo estudió por unos segundos. Suspiró y se tumbó en el sillón.

—¿De verdad? —preguntó Mike con un tono monótono.

—Bueno… La verdad si quería decirte algo —dijo Dustin con cuidado y se sentó a lado de Mike.

—¿Okay?

—He estado pensando —inició Dustin y se tomó unos segundos antes de seguir hablando—. Will es lindo, ¿no crees?

La manera en que Mike se irguió y giró su cabeza hacia él lo preocupó por un segundo. No escuchó algún crujido, aun así la duda de que pudo haberse quebrado el cuello con la rapidez con la que volteó dejó a Dustin un poco alarmado.

—¡¿Qué?! —exclamó Mike elevando la voz, al darse cuenta se aclaró la garganta—. ¿Qué dijiste?

—Will es lindo —repitió Dustin.

Hizo un gran esfuerzo en contener una sonrisa. Los hombros de Mike se tensaron junto con su mandíbula. Mike tragó saliva y dijo:

—No entiendo a qué quieres llegar.

Dustin se encogió los hombros.

—Pues eso. Will es lindo.

—¿Eres gay? —preguntó Mike abruptamente, hizo una mueca extraña que desapareció en un instante. Dustin ignoró eso, volvió a mover sus hombros.

—Lo siento —dijo Mike.

Dustin hizo un gesto con las manos restándole importancia.

—Puedo apreciar la belleza de los demás —contestó Dustin casualmente.

—¿Te gusta Will?

Dustin admitió que los ojos de Mike daban un poco de miedo.

—¿No es normal que te gusten tus mejores amigos? —preguntó Dustin con duda.

Fue deliberado de su parte no especificar a qué tipo de gustar se refería. Mike se quedó en silencio, inspeccionándolo de arriba abajo.

—No eres su tipo —dijo Mike.

—¿Perdón? —contestó Dustin, un poco ofendido.

Solo un poco. Era divertido, si lo pensaba mejor.

—No eres el tipo de Will —recalcó Mike con certeza.

Dustin arqueó una ceja y soltó una carcajada de incredulidad.

—¿Cómo sabes?

—Yo – yo solo lo sé, ¿okay?

—¿Cómo es el tipo de Will? —preguntó Dustin con interés.

—No eres tú —contestó Mike grosero.

Dustin apretó los labios conteniendo la risa que estaba por escapársele.

—Está bien, lo que tu digas —contestó Dustin. Se quedó en silencio, una idea apareció en su mente y sonrió malicioso—. ¿Crees que a Will le guste a alguien es este momento? Espera, ¿crees que Will ya dio su primer beso?

Mike se paró de inmediato con aire amenazante.

—Vete.

Dustin sintió que su vida corría peligro y se levantó con rapidez.

—Nos vemos después, amigo.

—No vengas, no quiero verte —dijo Mike.

Estando fuera de la vista de Mike, Dustin se echó a reír, era tan obvio. Mike era tan estúpido. Y tan obvio.

Dustin pensó que también él mismo fue un poco tonto por no haberse dado cuenta. Investigaría un poco más solo por el bien de Will, Dustin quería estar 100% seguro de los sentimientos de Mike. Su investigación volvió a cambiar:

Teoría: La persona de interés de Will es Mike, sujeto de quien está (actualmente) enamorado. Derivado a diversas observaciones se sospecha que el sujeto (Mike) corresponde el interés.

 

 

 

Dustin cambió su objetivo. Los ayudaría a que se dieran cuenta de los sentimientos que tenían uno con el otro. Necesitaba una opinión externa; alguien quien fuera igual de cercano a ellos como lo era Dustin.

Al día siguiente por la mañana, frente a la puerta de los Sinclair, estaba Lucas, mirándolo con una ceja alzada.

—¿Me invitas a desayunar? —preguntó Dustin sonriendo.

Lucas suspiró derrotado y lo dejó pasar. Erica le lanzó algunas miradas que Dustin ignoró. Cuando por fin estuvo a solas con Lucas, se acomodó en la cama como si fuera suya.

—¿Ya es mi turno? —preguntó Lucas divertido, sentándose a su lado.

—¿De qué?

—De que vinieras a desayunar conmigo. Has estado yendo a diferentes casas a desayunar…

—Claro, estoy evaluando la calidad culinaria de Hawkins —bromeó Dustin—. Deberías intentarlo.

—Suena divertido —contestó Lucas sonriendo.

La conversación siguió por horas, hablando de cosas sin importancia. Lucas mencionó a Mike y Dustin aprovechó la oportunidad.

—Por cierto, ¿no crees que Mike es muy… Cercano con Will? —dijo Dustin manteniendo su tono casual.

—Lo normal —contestó Lucas sin mucha importancia—. Son mejores amigos.

—Nosotros también somos mejores amigos y no soy como Mike —aclaró Dustin.

—Oh, dios. No lo seas, me dio escalofrío tan solo pensarlo —contestó Lucas con una expresión de disgusto.

Dustin se rió.

—¿Ves? Son cercanos…

—Bueno —dijo Lucas y se quedó un instante en silencio, para encogerse de hombros—. Ellos siempre han sido así.

—¿Siempre? —preguntó Dustin automático.

Si se detenía en pensarlo con más profundidad. Lucas tenía razón. Fue algo normal desde que los conoció cuando eran niños que no le tomó importancia.

—Siempre —confirmó Lucas.

—¿Sabes quién es Tammy? —preguntó Dustin cambiando deliberadamente de tema.

—¿Qué? ¿Tammy?... Ah, no sé —contestó Lucas desviando la mirada.

—¿Seguro? —insistió Dustin alzando una ceja.

—Sí… ¿Por qué? ¿Tú sabes?

—No.

—Okay. No sabemos entonces.

—No sabemos —confirmó Dustin

Lucas no le diría su opinión en voz alta sobre Mike, Will o Tammy. Resignado, Dustin decidió cambiar de tema.

—Entonces… ¿Qué haremos con los chicos hoy?

Lucas lo dejó solo por unos minutos para cambiarse. Erica estaba en la sala, Dustin se sentó a su lado. Estuvo alerta en todo momento.

—¿Qué? —preguntó Erica con fastidio.

—Es sobre Lucas…

—No te voy a decir que hay debajo de su cama.

Algún día descubriría qué era. Con gran esfuerzo, se contuvo en preguntar y se concentró en el otro tema.

—No es sobre eso. Es sobre Mike y Will.

—¿Qué con eso?

—Quiero saber si Lucas sabe algo.

Erica se encogió de hombros.

—¿Puedes investigar?

—¿Qué me vas a dar? —preguntó Erica cruzándose de brazos.

—No tengo nada que darte —confesó Dustin honesto.

—Mmm… —Erica pareció pensar en algo y sonrió—. Dime lo que has investigado.

Dustin le contó todo. Erica, sorprendentemente, quiso ayudarlo. Dustin no rechazó la ayuda. Entre más, mejor, supuso. La voz de Lucas lo llamó y Dustin se separó de Erica antes de levantar sospechas. Lucas y él se dirigieron a la casa de Mike, donde los demás ya los estaban esperando.

La sonrisa de Jane estaba brillante ese día.

—Hola —dijo Jane a su lado.

—Hola —contestó Dustin, su corazón dio un vuelco.

Raro. Lo ignoró y disfrutó el día con sus amigos. Un poco más cerca de Jane porque ella era la más divertida de todos. ¿Quién no quisiera pasar tiempo con Jane?

Horas más tarde, Erica lo llamó confirmando que Lucas sospechaba lo mismo de Dustin.

—Tenemos que hacer que ambos se confiesen y sean felices para siempre —dijo Dustin con esperanza.

—No es un cuento —contestó Erica.

Dustin rodó los ojos y descartó el comentario. Estuvieron hablando sobre algunas ideas, entre ellas Dustin aprovecharía al máximo los celos de Mike.

 

 

 

—Oye, Will. Abrieron un nuevo lugar de helados, ¿quieres ir? —preguntó Dustin, consciente que Mike estaba cerca escuchándolos.

—¡Si! —exclamó Will entusiasmado—. ¿Con los demás?

—No. Solo tú y yo —aclaró Dustin, de reojo notó que Mike se giró hacia ellos—. Como mejores amigos.

—Um, claro —contestó Will frunciendo ligeramente las cejas.

Mike no dijo nada, pero apareció mágicamente en la heladería, interponiéndose entre los dos. Mike lo empujó con un poco de fuerza y Dustin lo empujó de regreso. A Will se le iluminó el rostro y Dusin se sintió feliz por su amigo. Deseó que Mike se diera cuenta pero parecía ajeno.

Mike terminó pagando por el helado de Will. Dustin respiró hondo y contuvo las ganas de darle un golpe a Mike a ver si le funcionaban las neuronas.

—Me gusta esa camisa, Byers. Te queda bien —dijo Dustin.

Mike se ahogó con su helado, tosiendo varias veces. Dustin lo dio algunas palmadas en la espalda a su amigo.

—¿Gracias? —contestó Will dando un vistazo a su camisa.

—Te ves bien —repitió Dustin con una sonrisa—.  ¿No crees Mike?

La tos de Mike se volvió más fuerte, con cara roja, asintió rígido.

—Um, gracias —dijo Will con las mejillas sonrojadas.

Ay, el amor, pensó Dustin con felicidad.

Por horas, los tres conversaron mientras Dustin hacía de vez en cuando algunos comentarios incómodos para Mike y Will. Ignoró la mirada suplicante de ambos que claramente decía que se callara. Dustin no iba a hacer eso, los hizo sufrir un poco más. Ambos parecieron aliviados cuando Dustin se despidió.

Que malos amigos, pensó Dustin. Todavía que los estaba ayudando.

 

 

 

Dustin invitó a Will a comer, ofreciendo que él pagaba todo, Will aceptó. ¿Quién ignora comida gratis, cierto?

Claro que Dustin le dijo a Mike después cuando tuvieron un momento a solas.

—Como una cita —dijo Dustin con voz calmada.

—¿¡Qué!? —exclamó Mike entre sorprendido y enojado.

—O sea como mejores amigos, obvio —aclaró Dustin viendo mal a Mike.

Mike tardó en contestar.

—Si, claro.

Al entrar al restaurante, Will ya estaba ahí. Vaya, que sorpresa, Mike también. Ya habían ordenado y no lo esperaron. Dustin suspiró resignado y pidió una hamburguesa. Cuando por fin estuvieron comiendo, descubrió que Mike había pagado; parecía demasiado orgulloso por ese hecho. Como venganza, se dedicó de nuevo con sus comentarios incómodos. Era divertido.

—Podrías dibujar a Mike —dijo Dustin a Will, con voz alegre, como si se le hubiera ocurrido una idea genial—. ¿Has estado practicando, cierto?

—Um, no soy tan bueno…

—Claro que eres bueno —habló Mike, ofendido por el comentario—. Aunque puedes practicar dibujándome, si quieres.

Y como si Dustin no estuviera ahí, ambos hicieron planes para que Mike fuera a la casa de Will por las tardes. Por la ciencia o por la práctica de dibujo, lo que sea. Dustin tomó un sorbo de su refresco y le dio una mordida a su comida, impresionado de que ambos siguieran conversando como si no existiera.

—¿Puedo ir? —preguntó Dustin.

—S—

—No —contestó Mike.

Will frunció el ceño viendo a Mike, regresó su vista a Dustin, parecía buscar respuesta en él, pero Dustin sonrió.

—Okay —contestó Dustin y se encogió de hombros.

—Pero Mike—

—Dustin solo te distraerá —dijo Mike.

—No creo—

—Está bien, Will. Recordé que tengo algo que hacer —dijo Dustin con calma.

Will no mencionó de nuevo el tema. Le siguió mandando miradas extrañas a Mike; era algo muy común de Will, tal vez pensaba lo mismo que Dustin; que Mike era especial solo con él.

 

 

 

La tercera vez que Dustin invitó a Will a hacer algo, no le sorprendió ver a Mike llegar unos minutos después. Estaba agitado y sudado, como si hubiera corrido hasta llegar ahí. Horas antes de verse con Will, Dustin de manera “equivocada” le preguntó si estaba listo para la cita por su radio en el canal de Mike.

—¿Mike? —preguntó Will alternando su vista entre Dustin y Mike.

Dustin se encogió los hombros, apretando los labios.

—Qué casualidad verlos aquí —dijo Mike apenas con aire, recargándose casual en la mesa.

La palma de Dustin voló a su boca, antes de que se le escapara una carcajada. Mike entrecerró los ojos al verlo y Dustin alejó la mano manteniendo su rostro libre de alguna expresión.  Mike se sentó a lado de Will —obviamente, ese chico no puede vivir ni un segundo separado de Will—, Dustin se excusó con ir al baño. Dio una última mirada hacia atrás asegurándose que ninguno de los dos estaba viendo y cambió de dirección, caminando hacia Erica, quién estaba escondida cerca de unas plantas.

Entre los dos estuvieron observando a Mike y Will. Ambos con amplias sonrisas en sus rostros; Mike se inclinaba hacia Will invadiendo su espacio y Will no se apartaba; Will le sonreía a Mike y Mike se sonrojaba.

—Están tan enamorados —dijo Dustin apenas conteniendo la emoción en su voz.

—Son tan lentos —habló Erica negando con la cabeza.

Durante varias horas —así es, horas— los espiaron, hasta que Erica se quejó de que no habían hecho nada y Dustin tuvo que regresar con ellos. Ambos lo miraron extrañados como si apenas se acordaran que Dustin también estaba ahí, le pidieron perdón —Will le pidió perdón, Mike lo ignoró— por haber comido sin él, Dustin le restó importancia, pensando que fue buena idea comer con Erica mientras los seguían vigilando.

Mike y Will se volvían malos amigos cuando se perdían en su propio mundo. Era un poco lindo, aceptó Dustin.

 

 

 

Esa dinámica se repitió por varios días más, sin observar mucho avance, hasta Erica parecía frustrada, ya no quiso ayudarlo más.

—Has estado más tiempo con Mike y Will —dijo Jane casual.

Dustin se tomó un segundo al de darse cuenta de que hacía días que no veía a Jane, Lucas y Max hasta ese momento.

—Los voy a extrañar cuando nos separemos…

—¿A nosotros no? —preguntó Jane con una sonrisa.

—¡Claro! —exclamó Dustin con rapidez —. No me di cuenta, lo siento.

—Está bien —contestó ella con suavidad.

Decidió tomarse un descanso de Mike y Will. Se quedó a lado de Jane, notó que la había extrañado un poco más que los demás. No quiso profundizar en ese pensamiento.

—¿Ese pasador es nuevo? —preguntó Dustin, al notar que el cabello de Jane era adornado por una flor morada.

—¡Si! ¿Te gusta? —preguntó ella con las mejillas sonrosadas.

—Es lindo —contestó Dustin sintiendo su cara caliente.

Los demás estaban distraídos, respiró aliviado. La conversación fue cambiando conforme pasaba el tiempo hasta que empezaron a hablar de las Universidades. Mike estaba incómodo, evadiendo el tema y Will se quedó callado a su lado.

—Espero que en la Universidad por fin pueda dar mi primer beso —confesó Dustin con un suspiro.

—¿No has dado tu primer beso? ¿Y Suzie? —preguntó Max asombrada.

—Fue una relación a distancia Maxine. No he dado mi primer beso —contestó Dustin sin pena y después agregó con una sonrisa—. No soy el único sin dar su primer beso. ¿Cierto, Will?

—¿Q-qué? Digo, um… No eres el único —contestó Will y bajó la mirada a las manos en su regazo.

La mirada de Mike era intensa sobre Will, quien se removió en su asiento.

—No hay prisa —dijo Max con amabilidad—. Cuando estes en la universidad y consigas un novio, podrás tener tu primer beso.

Will asintió con las mejillas rojas y el rostro de Mike cambió a uno de infelicidad.

Lucas cambió de tema, tanto Mike como Will le siguieron la conversación. Antes de irse, Dustin guardó con lentitud sus cosas, siendo el último en salir del sótano. Mike todavía se encontraba acomodando el lugar, Dustin dudó un poco pero decidió arriesgarse.

—¿Crees que deba pedirle a Will que sea mi primer beso?

Mike se quedó inmóvil, Dustin tragó saliva al ver el rostro molesto de Mike cuando lo encaró.

—¿Qué estás diciendo?

—Bueno… Will y yo no hemos dado nuestro primer beso, quizá deberíamos—

—No veo por qué deberían —interrumpió Mike cortante.

—Tú y Jane, Lucas y Max… Quizá yo y Will —dijo Dustin—. ¿Qué crees que diga?

—No te atrevas —contestó Mike con voz tensa.

—¿Por qué?

Mike se quedó en silencio, su expresión era de enojo.

—¿Por qué, Mike?

—¿Qué estás haciendo, Dustin? —preguntó Mike entrecerrando los ojos—. Has estado actuando raro estas últimas semanas.

—No estoy haciendo nada, Mike —contestó Dustin con hombros tensos.

—No hagas nada que lastime a Will —amenazó Mike.

Dustin abrió la boca ligeramente, después asintió derrotado.

—Por supuesto que no. Somos amigos.

Mike lo analizó por unos segundos y no volvió a decir ni una palabra. Se giró para seguir ordenando, Dustin terminó de guardar sus cosas y salió de la casa de los Wheeler, sin despedirse de Mike.

Tal vez si Mike o Will decidieran hacer algo para admitir sus sentimientos, Dustin no estaría insistiendo demasiado.

¿Podría lastimar a sus amigos si seguía con su plan?

Dustin solo quería que fueran felices.

 

 

 

Las ideas de Dustin se estaban terminando. Fue a visitar a Steve una vez más, Robin, como siempre, estaba a su lado.

—Hipotéticamente hablando, ¿qué harías si quieres que otra persona se dé cuenta que le gustas? —preguntó Dustin.

Steve y Robin dejaron lo que estaban haciendo y le prestaron total atención.

—¿Hipotéticamente? —repitió Steve con una ceja alzada.

—¡Oh por dios! ¿Te gusta alguien? —preguntó Robin emocionada.

—¡No! —exclamó Dustin negando con la cabeza—. Es hipotético, no existe tal situación.

—¿Entonces para que quieres saber? —preguntó Steve con duda.

—¿Qué tal que me pasa en la universidad? —contestó Dustin.

Steve le dio varios consejos de como conquistar a chicas; los cuales eran inservibles porque Will no era una chica. Robin también dijo unas cuantas cosas que Dustin ya había intentado, por lo que la conversación fue un poco inútil.

—Gracias, supongo —dijo Dustin insatisfecho.

—¡Suerte! —exclamó Robin alegre.

Steve a su lado asintió y Dustin se retiró de ahí derrotado.

 

 

 

—Estoy desesperado —confesó Dustin.

—¿Por qué no los dejas ser? —preguntó Erica con voz cansada del otro lado del teléfono.

Erica se rindió rápido, enfatizando que ambos eran muy lentos y que si no querían ver lo que tenían delante de ellos, no los presionara. Dustin era persistente, seguiría con el plan de alguna forma.

No mencionó nada de esto con Erica, pero Mike había sido miserable cuando Will —y Jane— se habían ido a California.  Cuando todos partieran a diferentes Universidades, Mike estaría solo en Hawkins y no quería pensar que podría ser del futuro de su amigo sin Will, estaba preocupado.

—No puedo —contestó Dustin con seriedad.

—A menos que se los digas en la cara, no veo otra forma de que lo admitan.

—Debe ser por algo ¿no crees? —preguntó Dustin con desesperación—. Es muy claro que ambos se gustan, sé que Will sospecha, no creo que Mike sea lo suficientemente estúpido para no darse cuenta, ¿cierto?

—Te sorprendería como los hombres pueden llegar ser muy estúpidos.

—¿Crees que Lucas sepa algo?

—¿De qué? —preguntó Erica.

—El por qué Mike no acepta que está enamorado de Will, o por qué Mike no sabe que está enamorado de Will o algo. No sé. Lo que sea.

Erica se quedó en silencio por unos segundos y después suspiró derrotada.

—Puedo investigar.

—Gracias, Erica —dijo Dustin y colgó.

Le quedaban dos semanas antes de que el verano terminara. Esperaba que Erica pudiera conseguir la información antes de que fuera demasiado tarde.

 

 

 

Su plan se pospuso hasta que Erica lo llamara. Había pasado tanto tiempo observando a Will y Mike que no podía dejar de notar cuando Mike le abría la puerta a Will, pagaba por él y le regalaba cosas en cualquier oportunidad que tenía.

Will tenía un paquete de chocolates en sus manos, cortesía de Mike, obvio.

—¿Para nosotros no tienes nada? —preguntó Dustin con ceja alzada.

—No.

La mirada de Will se alternó entre los chocolates y Mike. Max miraba a Will y Mike con más discreción con lo que lo hacía Lucas. Mike estaba ajeno. Por el bien de su salud mental, Dustin ignoró a todos. Más a Mike y Will. Sobre todo a Mike.

Especialmente a Mike.

—Podemos compartir —dijo Jane a su lado, pasándole su paquete de dulces a Dustin.

—Eres la mejor de nosotros —contestó Dustin con sinceridad.

La sonrisa que le dio Jane valió totalmente la pena.

 

 

 

Erica apareció en la puerta de su casa a los dos días con los resultados de su investigación. La información lo dejó sin palabras.

—¿Qué? —dijo Dustin después de unos segundos.

Erica rodó los ojos y repitió todo. Ella logró hablar con Lucas, Erica no se dio cuenta que Max también estaba ahí y ella también terminó aportando información. Lucas sospechó que a Mike le gustaba Will y habló con él: Mike no estaba seguro de que Will lo quisiera.

—¿Es tonto? —preguntó Dustin frustrado.

—Es tonto —confirmó Erica y continuó.

Max habló con Will haciéndole la misma pregunta: Will admitió que había tenido esperanza pero que desapareció cuando Mike, después de su discurso de Tammy, dijo que eran: “¿Amigos? No, gracias. Mejores amigos”

—¿Eso le dijo? —preguntó Dustin incrédulo.

Erica se encogió los hombros, Dustin se cubrió el rostro con ambas manos y dejó salir un grito ahogado. Dustin podría golpear a Mike, dejar que Max también lo hiciera. Es más, Will se merecía darle un golpe a Mike.

¿Cuántos golpes necesitaría Mike para que sus neuronas pensaran?

Will también dijo que era un problema que Mike haya sido novio de Jane.

—¿Por qué? —preguntó Dustin sin poder evitarlo, su estómago se revolvió—. ¿Jane todavía ama a Mike?

—No, tonto —dijo Erica—. Es porque Mike fue ex novio de Jane, su hermana.

—No creo que a Jane le importe —contestó Dustin sin pensarlo mucho.

—No lo sabes.

Tenía razón, no lo sabía.

—¿Qué vas a hacer ahora? —preguntó Erica con curiosidad.

No pudo contestar. Dustin le dio las gracias, ella asintió y se fue, no sin antes exigirle que la mantuviera actualizada de cualquier cosa. Todo era tan complicado. A sus amigos parecía gustarle complicarse las cosas. Y Dustin pensó que era buena idea ayudar.

Su mente quedó en blanco, no tenía más ideas.

Ya se había entrometido demasiado, no iba a dejar su investigación y objetivo inconcluso, seguiría hasta el final. Se rehusaba a rendirse.

 

 

 

Llamó a Jane por teléfono, ignoró su estómago hacer cosas extrañas al escuchar la voz de ella y la invitó a comer. Como amigos. Tal vez se vistió con la mejor ropa que tenía y se arregló de más el cabello. Era asunto suyo. No entendía porque su madre estaba emocionada, incluso le prestó el carro para que pasara por Jane.

Tocó la puerta y el mundo se detuvo cuando la vio.

—Te ves bien —dijo Dustin y se aclaró la garganta—. Me gusta tu vestido, te queda el morado.

—Gracias —contestó Jane con timidez.

—¡Suerte en su cita! —exclamó Jonathan desde el interior de la casa.

Dustin lo maldijo en su interior, el calor se le subió a la cara. Jane no mostró disgusto ante la insinuación.

—Me gusta tu cabello —dijo Jane con una sonrisa.

Dustin podría desmayarse en cualquier momento.

El tiempo pasó rapidez, charlaron por horas, Dustin olvidó todo durante ese rato. Ella fue la persona más resplandeciente del lugar. Dustin recordó que todavía no hablaba de Mike y Will.

Estacionó el auto delante de la casa de los Byers y decidió preguntar:

—¿Sabes todo sobre Will?

—Claro, soy su hermana —contestó ella con seguridad.

—Incluso sobre su crush, ¿Tammy?

Jane lo examinó por unos segundos antes de asentir.

—¿Crees que sea posible para Will salir con esa persona? —preguntó Dustin.

—No —contestó Jane cortante y Dustin alzo las cejas—. ¿Sabes quién es?

—Sí.

—Entonces sabrás por qué.

—No lo sé —contestó Dustin sincero, sus cejas se juntaron levemente—. Pienso que Will merece ser feliz, si es con él—

—No —interrumpió Jane tajante—. ¿Sí sabes a quién ama Will?

—Sí, lo sé —Dustin dudó en preguntar—. ¿Es porque todavía amas a Mike?

Jane no contestó de inmediato y el estómago de Dustin se hundió.

—No amo a Mike... Creo que no estamos teniendo la misma conversación —admitió Jane confundida.

—Okay —respiró Dustin aliviado y asintió—. Creo lo mismo. ¿Cómo te diste cuenta de que era Mike?

Mike le agradeció a Jane por una pintura que Will había tardado días en terminar cuando estaban en California. Al principio, ella había pensado que era para una chica que le gustaba a Will. Se dio cuenta que Will mintió sobre la comisión y no quiso exponerlo ante Mike. Ahí fue cuando notó los sentimientos de Will hacia Mike y que Mike no la amaba de regreso. En gran parte, esa fue la razón por la que ella no pudo seguir con Mike.

—¿Will sabe?

—No… Fue liberador cuando terminó —susurró Jane—. Creo que no estaba enamorada de Mike.

Dustin se quedó sin palabras por unos segundos, la expresión de Jane era de resolución absoluta.

—No le había dicho a nadie —continuó Jane y sonrió—. Gracias por escucharme.

—Cuando quieras —contestó Dustin con sinceridad y la felicidad lo abordó al saber que ella ya no estaba enamorada de Mike—. No entiendo por qué no quieres que… Si Mike también está interesando en Will, ¿por qué no quisieras que estuvieran juntos?

—Mike fue un pésimo novio. El peor —dijo Jane con el ceño fruncido—. Will es mi hermano y no quiero que sufra por Mike.

—Todavía sigue sufriendo…

—No quiero que sufra más —contestó ella con terquedad.

—Lo siento Jane pero… Sé que Mike no sería un mal novio para Will —intentó Dustin, la expresión de Jane no cambió—. ¿No te has dado cuenta como lo trata? Incluso cuando ustedes dos estaban juntos, Mike siempre puso primero a Will.

Jane apretó los labios, se mostró pensativa. Tal vez Dustin fue un poco duro con lo último.

—¿Por qué me dices esto? —preguntó ella finalmente.

Tomó un respiro profundo y Dustin confesó todo. Jane no lo interrumpió en ningún momento hasta que mencionó que Will no aceptaría a Mike por Jane.

—¿Por mí? —preguntó ella confundida.

—Si, no quiere lastimarte… Código de hermanos o algo así.

—¿Código de hermanos? ¿Qué es eso?

—Es como una guía de qué no hacer entre hermanos, como no salir con el novio de tu hermana.

—Eso es tonto —habló Jane todavía desorientada—. Éramos niños, ni siquiera estábamos enamorados.

—Bueno, eso tendrías que decírselo a Will…

Jane asintió y se quedo de nuevo en silencio.

—¿Crees que Mike pueda aceptar sus propios sentimientos? —preguntó ella con tristeza.

—No lo sé —contestó Dustin sincero—. Pero haré lo posible por ayudarlos, aún tengo que hablar con una persona más.

Jane le sonrió, le prometió que hablaría con Will y aclararía las cosas, también quería ver feliz a su hermano. Dustin la dejó hasta la puerta, con una sonrisa.

—Eres un buen amigo, Dustin —dijo Jane amable, su rostro un poco sonrosado. Ella se acercó rápido y le dio un beso en una de sus mejillas—. Gracias por la cita.

Jane le cerró la puerta en la cara. Dustin se quedó atónito por unos momentos, cuando regresó en sí, con su rostro caliente, se llevó una mano al lugar donde había recibido el beso de Jane y regresó a su casa con una sonrisa de oreja a oreja.

Ni siquiera le importó que ella le haya dado un portazo directo en el rostro.

 

 

 

Se aseguró que Mike no estuviera en su casa, y aprovechó que la Sra. Wheeler lo dejó entrar para buscar a Nancy. Dustin conocía esa casa como si fuera suya, subió a la habitación de ella y tocó con insistencia. Nancy abrió la puerta con rapidez y su rostro de fastidio se convirtió en uno de sorpresa al verlo.

—¿Dustin?

—¡Nancy! —exclamó Dustin.

Pasó a la habitación de ella sin ser invitado, obligando a Nancy a hacerse a un lado. Ambos habían pasado cosas de vida o muerte en la otra dimensión; dedujo que cuando Dustin la abrazó aquella vez, los hacían prácticamente amigos. No tanto como Steve o Robin, pero cerca.

—¿Qué haces aquí? —pregunto Nancy con duda.

—Quería hablar sobre Mike… Ya sabes Mike.

—¿Mike?

—Mike —confirmó Dustin asintiendo.

—Okay. Escucho.

Tomó aire y relató todo, agregando la conversación de Jane. Tal vez debió grabarse y reproducirlo cuando tuviera que decirlo una y otra vez. El rostro de Nancy se mantuvo sorprendido, en algunos momentos ella parecía comprender y no interrumpió ni una sola vez.

—Lo sospechaba —dijo Nancy cuando Dustin finalizó.

Dustin sonrió con triunfo y la miró expectante. Nancy era inteligente y observadora, por supuesto que ella también lo iba a deducir.

—Pero no entiendo que esperas de mi —continuó ella frunciendo el ceño.

A Dustin se le borró la sonrisa ante las palabras de Nancy.

—¿Hablar con él?

—¿De qué? —preguntó Nancy cruzando los brazos.

—De sus sentimientos.

—Mike y yo no hablamos de sentimientos.

Dustin cerró los ojos y respiró hondo, al abrirlos Nancy lo miró con una ceja alzada.

—Estoy preocupado por Mike, ¿recuerdas cómo se puso cuando Will y Jane se fueron a California? —Dustin no esperó respuesta y siguió—. Esta vez no estará nadie a su lado. Y perdón pero no creo que la Sra. Wheeler, Holly mucho menos Ted podrán ayudar a Mike con eso.

Nancy desvió la mirada con labios apretados.

—En serio Nancy —habló Dustin con esperanza—. Se que es pedir mucho, pero… ¿Puedes hablar con Mike?

—Mike y yo no somos como Will y Jonathan —contestó Nancy tensa.

—Pero podrían serlo, nunca es tarde —dijo Dustin tranquilo—. Es obvio que te preocupas por Mike y él se preocupa por ti.

La mirada de Nancy brilló con una nueva resolución y el cuerpo de Dustin se relajó con alivio.

—Veré que puedo hacer —dijo ella.

—Gracias, Nance.

Fue a buscar a Lucas, al no encontrarlo ahí habló un poco con Erica sobre todo; ella lo miró con pena y le confesó que no creía que su plan fuera a funcionar. Dustin trató de ver las cosas con optimismo.

 

 

 

Los días pasaban y Dustin no vio ningún cambio. Mike y Will seguían siendo los mismos de siempre, estando en la órbita del otro, sonriéndose y sonrojándose pero no haciendo nada más. Dustin evitó mirarlos, no quería arrancarse sus cabellos de pura desesperación de que ambos no hicieran nada.

—Will, ¿puedes quedarte un poco más para leer el comic que compré? —preguntó Mike emocionado.

—¡Si! —exclamó Will con el mismo tono, se desanimó al instante—. Mamá me dijo que debería regresar con Jane.

—Le puedo decir a Joyce que te quedas con Mike a una pijamada —comentó Jane.

Mike estuvo de acuerdo de inmediato y jaló a Will al teléfono para que la llamara para pedir permiso. Dustin observó todo y al final volteó a ver a Jane quién le dio una sonrisa conocedora. Decidió no analizar nada más.

—¿Te acompaño a tu casa? —ofreció Dustin con amabilidad.

—Sí, gracias.

Por lo menos pudo hacer reír a Jane durante todo el camino.

 

 

 

Solo faltaba una semana para que empezaran a despedirse y cada uno fuera a perseguir sus sueños en diferentes universidades y Jane viajara por el mundo.

Mike y Will seguían igual.

Dustin aceptó con tristeza su terrible derrota, no había logrado nada.

 

 

 

Lucas y Max fueron los primeros en dejar Hawkins. Todos derramaron lágrimas, repartiendo abrazos unos a los otros. Al final se quedaron varios minutos en un abrazo grupal. El auto desapareció después de varios minutos, los demás se veían tristes.

Will sería el próximo en irse.

 

 

 

El rostro ansioso de Mike apareció en su puerta al día siguiente por la mañana. Dustin todavía medio dormido, lo dejó pasar, Mike estuvo tartamudeando por un rato mientras Dustin lo observó en silencio, tratando de hacerle sentido a las oraciones incompletas que escuchaba.

—No estoy entendiendo —confesó Dustin.

Mike tomó un respiro hondo.

—Creo que… Iré a la universidad de Nueva York.

Esa oración lo despertó, tomó de los hombros a Mike y la esperanza regresó a Dustin. Mike le confesó que había hecho su examen de admisión en Nueva York y lo habían aceptado, pero no estaba seguro de ir.

—Tienes que ir —dijo Dustin con certeza.

Mike quitó las manos de Dustin de sus hombros, bajó la mirada.

—¿Crees que sea buena idea? —preguntó Mike mientras jugueteaba con sus manos.

—¿Por qué no sería buena idea?

—Le tengo que decir a Will… Él ya se va hoy. Yo también tendría que irme hoy y no le he avisado a mi mamá, preparé mis cosas pero que tal que Will—

—Mike —interrumpió Dustin y Mike se quedó en silencio—. ¿Amas a Will?

Mike no dijo nada, asintió sin mirarlo directamente.

—¿Sabes que Will también te ama?

Mike volvió a asentir, esta vez con rostro sonrojado. Dustin pudo respirar.

Dios había escuchado sus plegarias.

—No lo dejes ir, Mike —habló Dustin con firmeza—. Tú haces feliz a Will y él te hace feliz a ti. No lo hagas sufrir.

—Nunca lo haría sufrir —Mike hizo una mueca y corrigió—. Tal vez lo hice sufrir antes, pero ya no lo haría sufrir nunca más.

—Entonces ve a Nueva York. Por favor —suplicó Dustin.

Mike le sonrió y le dio un abrazo que Dustin correspondió con fuerza.

Horas más tarde, Mike y Will estaban despidiéndose de todos. Tal vez más radiantes de lo que deberían, considerando que no los verían en algunos meses. La Sra. Wheeler y la Sra. Byers estaban llorando; abrazando cada una a sus hijos. Ted solo estaba ahí haciendo acto de presencia. Nancy, Holly y Jonathan envolvieron entre sus brazos a sus respectivos hermanos.

Él también estrechó a ambos de sus amigos y deseó en silencio que ambos fueran felices. Mike le hizo un gesto a Dustin con los ojos y cuando Dustin bajó la vista, notó que Mike y Will tenían las manos entrelazadas.

—Gracias, Dustin —susurró Will.

Dustin lloró un poco y les sonrió.

 

 

 

Se sorprendió al ver a más personas de las que esperaba en su casa. Pensó que solo llegaría Steve, incluso Nancy había ido. Se quedó unos segundos más de lo necesario en el abrazo de Jane. Todos se fueron y Dustin terminó de subir sus maletas en el auto de su madre. Ella le dijo que regresaría en unos minutos mientras él la esperaba sentado en el asiento del copiloto.

Se sobresaltó un poco al ver a Jane a lado de su puerta y salió del auto.

—¿Pasó algo? —preguntó Dustin confundido.

Ella todavía tenía algunas lágrimas acumuladas en sus ojos.

—Quiero decirte algo antes de que te vayas...

Dustin asintió y Jane respiró hondo.

—¿Podremos seguir hablando mientras estes en la universidad?

—¡Claro! —exclamó Dustin sin dudarlo.

—Te escribiré cartas y te llamare seguido.

El corazón de Dustin empezó a latir fuerte.

—Yo haré lo mismo.

Jane sonrió dulce con mejillas sonrojadas.

—Entonces cuando termines la universidad y tal vez yo sepa qué hacer con mi vida, podremos vernos de nuevo.

—No puedo esperar a que suceda —dijo Dustin sincero.

Jane le dio un beso en la mejilla y se despidió. Olvidó que Hopper y la Sra. Byers también la habían estado acompañando; ignoró la mirada enojada que le envió Hopper desde su camioneta, y la vio partir. Su mamá salió de su casa minutos más tarde y manejó hasta su Universidad.

Todavía tenía un futuro por delante. Probablemente con Jane en él.

 

 

 

Por cierto… Su investigación había finalizado. Dustin había logrado su objetivo incluso hizo que Mike fuera a la misma universidad con Will.

Conclusión: Will ama a Mike y Mike lo ama de vuelta.

Notes:

gracias por leer!! amo a Jane :(( Dustin la hubiera amado como Mike no lo hizo.
Sufro cada vez que recuerdo el final, en fin, espero les haya gustado!!