Work Text:

"No deberías estar aquí tan tarde, y menos solo"
Jacob se cruzó de brazos.
"No necesito permiso. Soy un niño grande"
El vampiro entrecerró los ojos, con una mirada aguda "Está lloviendo. Estar aquí no es saludable ni para ti ni para mi hijo"
Jacob rodó los ojos.
¿Así que todo se trataba de esa cosa?
"Es todo lo que te importa"
Edward suspiró "Jacob, yo-"
El lobo gruñó "No es necesario. Ya te dije que dejes de molestarme"
El lobo se alejó del otro.
"Ya te he dicho porque estoy aquí. No puedo estar lejos de ti por mucho tiempo porque… Me duele" Edward lo tomó del hombro "No tienes que estar tan nervioso a mí alrededor, no es mi intención hacerte ningún tipo de daño y lo sabes"
Jacob tembló cuando algo en su voz lo hizo tensarse abruptamente. El cobrizo aprovechó para acercarse. El olor acarició sus sentidos. Edward acarició su cabello, y bajó la voz "Sabes que no es necesario que luches contra la impronta"
Jacob se enfuruñó "Claro que sí. No tengo que depender de nadie. Yo puedo pelear contigo"
Edward se inclinó hacia él, con una sonrisa. Envolvió en un abrazo al chico, cubriéndolo casi por completo. Sus labios susurraron a su cuello "Amor, ambos sabemos que no ganarás"
Jacob siseó "No me digas así. Tú y yo no somos nada"
El vampiro hizo una pausa "Soy tu huella. La razón de tu existencia. ¿Te parece poco?"
"Yo tengo a Paul"
Edward casi se mostró decepcionado antes de tragar. Maldición. Un recorrido de frialdad se agrupó en su pecho. No podía ser.
Él había dicho lo mismo de nuevo. Y se sintió como una ponzoña.
Edward estaba seguro de que si Jacob fuera cualquier otra persona que él amara, lo hubiera dejado ir si eso lo hacía feliz… Pero la cosa es que no podía. Le quemaba por dentro verlo con alguien más. Era algo peor que el veneno de su cuerpo.
Duele.
Cada vez que lo rechaza… Duele mucho. Siente como si su corazón muerto sangrara de dolor. Y no le parece justo. ¿Acaso es mucho pedir que ese pequeño lobo lo acepte de una vez por todas como su verdadero compañero?
Se cruzó de brazos "Paul me es indiferente. Él, a diferencia de ti, no me importa" el cobrizo suspiró "Además, no cambies el tema. Vas a enfermarte aquí afuera"
Jacob le sonrió.
Edward entonces tuvo una repentina necesidad por arrancarle un beso, morder sus labios y beber de su boca. Todo al mismo tiempo. Fue tan fuerte que apenas pudo contenerse.
El muchacho se estaba burlando "Los lobos no se enferman"
"Eso es genial. Los vampiros tampoco" Edward le respondí la sonrisa "¿Ves? Pertenecemos juntos"
Y en ese momento ambos suspiraron, aunque por diferentes motivos. Edward estaba muy cómodo con el olor de Jacob y Jacob… Bueno, también estaba muy agusto con el aroma de Edward y todo eso, pero más bien suspiró de frustración.
"Como sea"
Edward estaba preocupado "Cualquier cosa puede venir y atacarte si rondas por aquí sin compañía"
Rápidamente, el lobo respondió "Sé defenderme, Edward. No estás hablando con un humano normal. Soy un chico fuerte. Por si lo olvidas, los lobos pueden combatir… A varios de tu especie"
Una indirecta muy directa.
A Edward no le importó, sólo pareció divertirse con la actitud infantil del chico e irritarse en partes iguales por su terquedad.
"Sí, pero sólo los verdaderos lobos" susurró.
Jacob se detuvo abruptamente, muy ofendido por su declaración "¿Qué quieres decir con eso?"
Edward respiró fuerte "No quise decir nada" respondió rápidamente "Me refiero a que… Mira, Jacob, tú" el vampiro se estaba poniendo más y más nervioso con la mirada desafiante del adolescente "Bueno, sí… Eres un lobo, obviamente, pero…"
Jacob estalló "¡Sólo dilo ya!
"Eres un doncel, Jacob" lo soltó, haciendo que el otro se tensara por ello.
Impactante. Mi propia huella ahora también me ve como un inútil y un debilucho en la manada.
"Nunca dije eso, sólo que… Eres más pequeño, y tienes menos fuerza" su voz estaba entrecortada mientras veía los profundos ojos negros del chico, quién repentinamente tenía la moral baja. Edward no quería que estuviera triste. Era desgarrador "N-No estás hecho para pelear. Y yo… Realmente no quiero verte haciéndolo" bajó la cabeza, tratando de suavizar su tono "Te he observado y… No quiero que te lastimes. Los otros lobos son muy grandes para ti. No soportaría que algo te pase"
Edward se mantuvo quieto unos segundos y luego tomó delicadamente su mano, la cual, efectivamente, tenía una proporción menor a la del vampiro. Un poco más delgada y fina. Jacob sintió una caricia en su mejilla y un estremecimiento los recorrió a ambos. Edward admiró con dulzura la unión tan perfecta que hacían sus pieles juntas. La vista era maravillosa. Armoniosa. Agradable.
Podría estar así para siempre.
Cuando estaba con el lobo, Edward no podía prestar atención a palabras para comprender sus emociones. Simplemente lo sentía y ya. Estaba más distraído en el rostro de Jacob como para fijarse en detalles.
Pero luego Jacob lo soltó, ignorando el dolor en su pecho cuando rechazó el contacto. No se dio cuenta de que Edward hizo una mueca triste cuando vio su palma vacía. Era desalentador. Mustio. Difícil. Hueco. Deplorable. Insoportable.
…Y ocurría lo contrario pero de la misma manera cuando Jacob se iba.
"Solo es un poco, no es gran cosa" se encogió de hombros "He vencido a varios en mi manada, si es lo que te preocupa"
Edward suspiró, resignando su opinión a eso. Debería cambiar de tema "Tenías la guardia baja. Llevo aquí más de dos minutos y no te diste cuenta hasta que te hablé" su rostro se tornó nuevamente serio "Terminarás en otro momento, sería impensable e irresponsable de mi parte dejarte aquí a tu suerte"
Jacob rodó los ojos. Edward decidió corregirse "Quiero estar a tu lado, al menos ahora, Jacob. Tienes a nuestro hijo en tu vientre, veelo por esa parte. Lo mejor es que ahora vayas a casa y descanses"
Jacob decidió no decir nada acerca de eso "Y sí te olí, solo que estaba concentrado en mi trabajo. Estoy a punto de terminar" bufó.
Edward no desistió "Vámonos" insistió.
Jacob nuevamente lo ignoró y se volteó para darle un rápido vistazo a su carro. Suspiró aliviado cuando vio que a este no lo había afectado la lluvia. Luego, recordando las palabras del vampiro, observó hacia los lados y no vio nada. Jacob frunció el ceño.
"Puedo terminar esto" se inclinó y comenzó a limpiar los cilindros cuidadosamente "No hay nadie, así que no es cierto lo que dijiste"
Hubo un silencio.
Jacob saltó cuando sintió al vampiro teletransportarse a su lado "Lo es"
El cobrizo se acercó más. Jacob se dio la vuelta y repentinamente se sintió intimidado por la diferencia de altura, haciendo que su cuerpo se contrajera; Jacob era alto, naturalmente, pero Edward era aún más alto. No ayudó el hecho de que el lobo fuera delgado y, en lugar de muchos músculos (que también tenía), fuera más curvilíneo. El vampiro era bastante masculino, su cuerpo era literalmente de granito (aunque Jacob nunca lo sintió así), por lo que estaba durísimo. En ese momento, unas enormes ganas por abrazar se instalaron en sus brazos, pero se mostró reacio a ceder a sus impulsos. Edward miró esto y no dijo nada, en cambio, acarició su mejilla cálida, mirándolo intensamente con sus ojos dorados "Puedes tocarme siempre que lo necesites o simplemente lo desees"
El lobo se ruborizó, esforzándose por ocultarse y alejarse del otro. Edward le dedicó otra sonrisa suya antes de sujetarlo rápidamente en el aire por la cintura con toda la extensión de sus brazos. Edward lo estaba cargando. Jacob estaba impactado. Cuando vio lo cerca que estaban, que tenían sus pechos muy juntos, Jacob se enojó.
"¡Suéltame, sanguijuela!"
El moreno comenzó a retorcerse para salir de su agarre. El chico le dió un apretón un poco más fuerte en respuesta "Me llamo Edward"
El cobrizo acercó cuidadosamente su nariz y comenzó a olfatear su cuello.
"No me importa"
Edward enterró su rostro. Jacob contuvo un gemido cuando sintió al otro frotar sus labios. El lobo estaba escandalizado "¡No!"
Edward le mordió el cuello. Jacob se encogió y su cuerpo se tensó "Por favor…" suplicó.
Fue eludido fácilmente.
Edward corrió en dirección opuesta. Pasaron muchos metros hasta que llegaron a un pequeño hueco seco entre una maleza de árboles. Edward recostó a Jacob suavemente, antes de acorralarlo a cuatro patas contra el suelo. El lobo comenzó a alterarse cuando el vampiro comenzó a desabotonar su camisa y puso una mano en su pecho para empujarlo "Oye"
Trató de detenerlo, pero la otra mano fue más rápida y lo sujetaron de ambas. Edward mordió su boca "Silencio"
Jacob se calló.
"Mira… Tú decides" hizo una pausa, separándose un poco del chico para verlo directamente a los ojos. Jacob notó el color negro de estos "Podemos irnos a casa ahora mismo o… Podemos quedarnos aquí y continuar" el cobrizo lo volvió a presionar contra el suelo.
Jacob tragó, oliendo el aire "V-vamos a casa"
Edward sonrió triunfante y sus ojos brillaron. Estaba agradecido de saber que Jacob pronto estaría a salvo, lejos de ese bosque tan peligroso.
No había querido decírselo antes, pero hay más vampiros ahora. Porque si lo hacía, Billy ya no lo iba a dejar salir a Forks y Edward no iba a poder encontrarse con el lobo pacíficamente… Ya que a él no le importaba. Si encerraban a Jacob en La Reserva, el vampiro lo seguiría sin importar qué. Se colaría en su habitación. Si no los dejaban verse, él lucharía contra eso. No le importaba si lo hacía invadiendo su territorio, o si se veía muy imponente. Y eso probablemente desataría una guerra.
Solo por eso, es mejor no decírselo para ahorrarse todo eso.
Por otra parte, estaba dolorido por la enorme erección que tenía entre sus piernas. A alguna parte de él le hubiera gustado que Jacob dijera lo contrario y se quedara. Demonios, ya había pasado un tiempo desde que se tocaron en la intimidad y a su mente ni siquiera le importó lo indecente que sería hacerlo en un bosque.
Extrañaba su húmeda y suave calidez y… Sintió otra punzada dolorosa en su miembro.
Edward bufó.
Ahora no, chico.
