Actions

Work Header

Todo se transforma

Summary:

Trece personas observan confundidas la extraña relación entre el recién coronado rey Arthur Pendragon y su torpe sirviente, Merlin.

Cada capítulo es desde el punto de vista del personaje que aparece en el título.

Notes:

Volvi en formas de fichas~

Aclaro: no vi la serie (es muy difícil de encontrar) y cada vez que veo fragmentos amo la química entre Bradley James y Colin Morgan pero a la vez pienso como carajo Merlin se encariñó con un salame como Arthur pero bueno, son re butos y eso es lo que cuenta.

Gracias por leer, por favor diganme si falta alguna etiqueta o algo así.

Chapter 1: Leon

Chapter Text

Esta mal y es poco honorable alegrarse por la muerte de una persona, especialmente si es su rey, pero todos sabían que si alguien está mejor muerto,  es Uther Pendragon.

Como guardaespaldas y caballero más antiguo al servicio de Arthur Pendragon, otrora príncipe heredero y ahora rey, lo acompañó en su luto, aunque aparentemente solo él y Merlin, su sirviente, disimulaban su indiferencia por el fallecimiento de su padre.

Lady Morgana solo se mostró más alegre por la pérdida cuando, revisando entre los papeles del rey, encontraron un certificado de nacimiento con su nombre, el de su madre y Uther, donde la reconocía como su hija.

Arthur se había ofendido por la falta de respeto de su media hermana, pero no dudó en darle el título de princesa y nombrarla su heredera, como dictaba el deber.

También echó a varios lores del Consejo Privado, cambiando las largas mesas por esa enorme mesa redonda que encontraron hace tanto tiempo y que ahora daba nombre al consejo, además de darles un asiento a Morgana, Merlin y Gwen como sus asesores.

Aunque hubo quejas de los nobles, la plebe estaba feliz de tener representantes en la Mesa Redonda, recibiendo entusiasmados a Arthur cuando este salio a saludar después de su coronación.

Acompañado por Morgana y Merlin. 

Él y el resto de sus caballeros más cercanos (Lancelot, Gwayne, Elyan y Percival) también estaban allí, se encontraban en un segundo plano, detrás del rey, aunque era tan común verlo acompañado por el sirviente que nadie dijo nada.

Aunque le pareció extraño que no incluyera a Gwen, dado que era su novia, pero decidió no contradecir a su rey.

En especial después de que lo haya nombrado Primer Caballero de Camelot.

Sabía que sería mucho más trabajo, especialmente en medio de la transición de un rey a otro, pero no esperaba que fuera tan pesado o al menos no tan pronto.

Arthur había anunciado que ya no era necesario ser noble para ser nombrado Caballero de Camelot, así que centenares de jóvenes de distintos rangos habían empezado a llegar de distintas partes del reino para iniciar su entrenamiento y, como Primer Caballero, era su trabajo recibirlos.

Gwen y George lo estaban ayudando a organizar a los grupos de recién llegados, ya que Merlin había salido a buscar hierbas para Gaius, quién se había quejado de que tantos niños insolentes heridos habían agotado sus reservas de aceites para masaje y tónicos curativos.

Observó todo el desastre, conteniendo sus ganas de regañar a algún noble, quienes eran los que peor se portaban, y abusar de su nuevo título de Primer Caballero, cuando distinguió a lo lejos a Merlin acercándose con lentitud en su caballo, moviéndose con dificultad entre las personas y sus monturas.

Se lamentó por su mala suerte, el chico habia regresado en el peor momento.

Decidió priorizar a su amigo, conociendo su torpeza y su tendencia a tener accidentes, y se acercó a él mientras dejaba a George y los demás sirvientes acomodando a los visitantes.

Casi llegaba hacia el pelinegro, que estaba bajando de su caballo, cuando fue empujado por un semental negro casi tan grande como su yegua y lo hizo aterrizar de plancha en el piso.

Antes de que pudiera adelantarse y regañar al joven noble que le gritaba improperios al sirviente, una voz furiosa se escuchó desde atrás.

- ¡Merlin! - 

El rey Arthur se acercó corriendo, empujando a varias personas sin fijarse quiénes eran, para llegar hasta su sirviente y levantarlo con cuidado.

- ¿Estás bien? - le preguntó y el otro asintió, acariciándose la nariz - Te has dado un buen golpe -

Vio cómo los brillantes ojos azules de su nuevo monarca miraban al noble con expresión fúrica: el joven se encogió, bajando tembloroso del caballo cuando el rubio le hizo señas para que se acerque.

- ¿Quién te crees que eres para lastimar a un miembro de mi casa? - preguntó furioso.

- Disculpe señor, digo, Majestad - se disculpó el joven-  Hay mucha gente aquí y él se atravesó en mi camino -

- ¿Me quieres tomar por idiota y por ciego? - le preguntó Arthur, más enojado que antes - Yo vi cómo te pusiste en el medio cuando él estaba bajando de su caballo, eres un mentiroso - 

- Arthur… - lo llamó Merlin, tirando de su manga.

- Arthur nada, Merlín - respondió el aludido, más enojado que antes.

Decidió que era hora de interferir antes de que su rey hiciera alguna locura debido a la sobreprotección por el indefenso joven.

- Majestad - saludó, haciendo una reverencia - Yo también he visto lo que ocurrió y no me dio tiempo de hacer nada, me disculpo, ya mismo me encargaré… -

- No, Sir Leon- respondió el rey -  Nadie se va a encargar de nada porque lo haré yo, ¿Has venido porque quieres ser un caballero, verdad? - le preguntó al jove.

- Sí, Majestad - asintio este, encogiéndose aún más.

- Bueno ya podéis ir olvidándote de esa idea, porque quedas fuera - asintió el rubio, sonriendo de oreja a oreja.

- ¿Perdón? -preguntó el joven, ahora sorprendido.

- ¿Aparte de idiota y mentiroso eres sordo? Te he dicho que nunca vas a ser un caballero, así que largo de mi castillo antes de que también te obligue a largarte de mi reino - respondió Arthur, alzando mucho más la voz.

- Pero… -  rezongo el joven, rompiendo a llorar.

- Pero nada, un caballero debe proteger al débil, no lastimarlo y debe ser cordial y honorable con la gente, incluso por aquellos que no tienen su misma posición - continuó Arthur y tomó a Merlin de la mano - Vamos a que te revise Gaius, podrías haberte golpeado una costilla o algo peor, además de que debes llevarle sus hierbas - 

- Sí, Majestad -  asintió el sirviente. Leon notó que aunque parecía bastante avergonzado, miraba al rey con sus ojos brillando.

- Acompáñenos, Sir Leon, hay mucha gente y necesito una escolta, después te asegurarás que esta gente se haya ido de mi casa - 

- Cómo ordene mi rey - respondió y miró apenado al chico que ahora lloraba más fuerte que antes, mientras los demás intentaban alejarse de él.

Los tres caminaron en silencio hasta que llegaron cerca de los aposentos de Gaius y entonces Arthur volteó a verlo con enojo.

- No puedo creer que esto haya pasado bajo tu vigilancia, Sir Leon - lo regañó, lo que lo tomó desprevenido - Merlin podria haberse golpeado la cabeza por culpa de ese niño idiota - 

- Tiene razón, Majestad - asintió, decidiendo seguirle la corriente - Pero yo no podría haber hecho nada, el establo está bastante lleno como usted pudo ver y la gente es bastante descuidada - 

- Y los nobles demasiado idiotas - añadió el aludido, frunciendo ceño - No es culpa de Leon, Arthur, solo fue un accidente -

- No me importa, Merlin, y no hables hasta que te revise Gaius - lo regañó el rubio y luego volteó a verlo de nuevo - Sir Leon, transmite estas órdenes a todos mis caballeros, especialmente a los de la Mesa Redonda: a Merlin se lo cuida como si fuera yo, en especial si yo no estoy presente, deben cuidar a Merlin como si fuera el rey -

- Como ordene mi rey - asintió, todavía bastante anonadado por la situación.

- ¡Excelente! Ahora, asegurate que ese idiota se haya alargado de aquí y no quiero ver una multitud desordenada cuando regrese - 

- Sí señor - asintió y se largó corriendo antes de que su rey tuviera tiempo de regañarlo por otra cosa.

Dejó todo a cargo de Gwen y George, quienes tenían buena mano para hablar educadamente pero con dureza a los visitantes, mientras observaba apenado como el joven idiota, como lo había llamado el rey, abandonaba la ciudadela con la cabeza gacha rodeado por un pequeño séquito, mientras lloraba a mares.